En las redes sociales ya está que arde el tema de las precampañas disfrazadas. Apenas arrancó el registro de aspirantes a “coordinadores de defensa de la 4T” en Morena y sus aliados, y las opiniones no se hicieron esperar. Muchos usuarios comentan que esto es puro teatro: se presentan como defensores de la transformación, pero en la práctica ya traen la candidatura en la bolsa para las elecciones de 2027.
En X y Facebook circulan memes y comentarios sarcásticos: “Ya empezaron las campañas con nombre bonito para que no les digan precandidatos”. Según versiones que corren por ahí, Morena abrió el registro del 22 al 27 de junio para estados como Aguascalientes, Baja California, Campeche y más, con perfiles de Morena, PT y Verde. Oficialmente es para fortalecer la organización y defender la soberanía, pero en los chats y hilos la gente dice que es la forma de posicionarse temprano sin violar las reglas electorales.
Un usuario comentaba: “Es lo mismo de siempre, nomás le cambian el nombre para que parezca otra cosa”. Hay quienes aplauden que Morena mueva piezas con anticipación, pero otros critican que todo se sienta muy armado. Y la mala noticia, como dicen en las publicaciones, es que PAN y PRI no se van a quedar atrás. Ya circulan rumores de que pronto sacarán sus propias figuras: coordinadores del cambio o defensores de México, con el mismo estilo de disfraz. En Instagram y TikTok ya hay quien dice “todos copian el modelo de Morena”.
Entre los trascendidos que se comparten, hay sospechas de que algunos aspirantes ya tienen el camino medio allanado, con encuestas internas y lealtades definidas. Claro, nada confirmado al cien, son comentarios de la gente en redes que ven cómo se repite el juego de siempre: campañas eternas, recursos públicos en duda y mucha foto de sonrisas. Militantes piden “piso parejo”, mientras otros advierten que esto solo calienta la polarización desde ahora.
Al final, el ciudadano de a pie observa con desconfianza. En esta época de elecciones adelantadas, los partidos parecen más preocupados por asegurar posiciones que por resolver los problemas reales. Rumores, suposiciones y posts virales coinciden en algo: el circo político no para, solo cambia de nombre. Habrá que ver cómo se desarrollan las encuestas y si realmente hay competencia o todo ya viene cantado. Mientras, las redes siguen calientes con el tema.






























