En las redes sociales está que arde el tema de la reunión entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI de España. El encuentro se confirmó para el 25 de junio en Palacio Nacional, justo antes de que el monarca se vaya a Guadalajara a ver el partido de España contra Uruguay en el Mundial 2026. Versiones que circulan por todos lados hablan de un deshielo en las relaciones, pero también hay quien dice que es puro trámite futbolero con algo de diplomacia de por medio. Rumores y comentarios de usuarios no paran.
Recordemos el sainete que dejó López Obrador: cartas exigiendo disculpas por la conquista de hace 500 años, influenciado según muchos por su esposa Beatriz Gutiérrez Müller. Ella, que tanto empujó el tema de las “disculpas”, luego apareció tramitando la nacionalidad española por la Ley de Memoria Democrática. En redes la linchan: “De exigir perdón a pedir pasaporte español, ¡qué chiste!”, comentan unos. Otros suponen que era un asunto personal por sus raíces, pero el timing no le ayudó a la imagen del sexenio pasado.
Ahora con Sheinbaum la cosa cambia. En X y Facebook la gente comenta que la presidenta quiere hablar de pueblos originarios en la reunión, pero también hay trascendidos de que se busca dejar atrás el capricho del “jefe político”. Unos usuarios celebran: “Por fin madurez diplomática, el fútbol une más que las broncas históricas”. Otros, más críticos, advierten: “O se deja el rencor o empezamos otro round de desencuentros con la madre patria”. Hay memes de todo: desde el rey con sombrero charro hasta comparaciones con telenovelas.
En el espacio digital circulan suposiciones de que este encuentro es pragmático por el Mundial y las buenas relaciones económicas, pero que el fantasma de AMLO sigue rondando. Algunos internautas morenistas defienden que no es claudicar, sino “diplomacia inteligente”. Los opositores, en cambio, lo ven como un desdoro al legado del expresidente. Versiones no confirmadas hablan de que Beatriz ni se asoma por el tema, y que Sheinbaum prefiere mirar al futuro.
Al final, como dicen en las redes: el fútbol por un lado y la historia por el otro. Veremos si esta reunión es el inicio de una nueva página o solo un partido más con olor a política. El pueblo observa y comenta, como siempre, sin pelos en la lengua.






























