Órale, en las redes sociales no paran de circular los comentarios sobre la familia del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Esta semana volvió el tema con fuerza después de que los hermanos del exmandatario, Pío y Martín Jesús López Obrador, fueron exonerados por las autoridades electorales en los casos de los famosos videos donde se les veía recibiendo dinero en efectivo.
Según versiones que corren en X y Facebook, el propio AMLO aceptó en su momento que ese dinero eran “aportaciones para el movimiento”, pero al final las instancias como el INE y el Tribunal Electoral determinaron que no había elementos suficientes para sancionar, hablando incluso de posibles ediciones en los videos. Muchos usuarios lo llaman “impunidad total” y comparten memes y clips viejos recordando los sobres amarillos. “Si fuera de otro partido ya estarían en la cárcel”, escriben varios en los hilos. Claro, esto son comentarios y trascendidos que circulan; no todo está confirmado ni es una sentencia firme.
Pero el morbo no se queda ahí. Los hijos de AMLO, especialmente José Ramón y Andrés Manuel López Beltrán (el famoso Andy), siguen en el ojo del huracán. En redes se comparten fotos y videos de sus viajes a Japón, compras en tiendas de lujo en Houston y propiedades en Estados Unidos. La pregunta que repiten miles de usuarios es: ¿de dónde sale tanto billete si supuestamente viven con austeridad? Hay quienes dicen que son negocios privados, otros sospechan influencias del sexenio. “El papá pedía no caer en lo material y los hijos andan de juniors”, comentan sarcásticamente en publicaciones virales. Otra vez, puras versiones y suposiciones que calientan las pláticas digitales.
Y no faltan las primas. Al menos Felipa y Manuela Obrador han estado en cargos o han tenido contratos y actividades que, según los que critican en redes, han prosperado bastante desde que su familiar llegó a Palacio. “¿Casualidad? No lo creo”, repiten en los comentarios. La familia completa parece haber tenido un buen momento económico paralelo al poder político.
En resumen, en el espacio digital la narrativa es clara: mientras el pueblo apretaba el cinturón con la 4T, el clan familiar habría vivido otra realidad. Rumores, filtraciones y mucho enojo circulan por todos lados. Algunos defienden que todo es legal y ataques de la oposición; otros piden más transparencia. Como siempre en Off the Record, aquí solo se reporta lo que la gente comenta y las versiones que corren. Al final, cada quien saca sus conclusiones.




























