En redes sociales arde el tema desde que Raymundo Riva Palacio publicó su columna “El turno de Adán Augusto”. Según el periodista, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó al gobierno mexicano la revocación de la visa del senador morenista Adán Augusto López Hernández por presuntos vínculos con el crimen organizado y el huachicol. La noticia cayó como bomba en X y Facebook, donde usuarios de todos los colores se lanzaron a opinar.
Muchos internautas recuerdan que no es el primero: ya circulan versiones similares sobre gobernadores morenistas como Alfonso Durazo y Américo Villarreal. “Ahora les toca a los de la 4T sentir el sabor de las investigaciones gringas”, comenta un usuario en redes. Otros, más sarcásticos, dicen que “el que nada debe, nada teme… o eso decían cuando era la oposición”.
El coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, salió al quite: rechazó convertir el Senado en un “paredón político” y pidió respetar la presunción de inocencia. En redes esto generó una ola de memes y comentarios irónicos. “¿Ahora sí les gusta la presunción de inocencia? Qué curioso, porque cuando se trata de la oposición o de cualquier crítico, el juicio sumario y la guillotina mediática es inmediata”, escribió un tuitero que ya suma cientos de likes.
En los comentarios de publicaciones sobre el tema, la gente no se guarda nada: “Morena inventó el ‘es un complot de la derecha’ para todo, pero cuando les toca a ellos, piden fair play”. Hay quienes defienden a Adán Augusto diciendo que son “rumores sin pruebas” y que no ha sido notificado oficialmente, mientras otros exigen que dé la cara y aclare.
Lo que más se comenta en el ciberespacio es la evidente doble vara. Cuando las acusaciones van contra priistas, panistas o cualquiera fuera de Morena, el coro es “¡a la cárcel ya!”. Ahora que toca a uno de los suyos, cercano a López Obrador, el discurso cambia a “respetemos el debido proceso”. Como dice la frase popular: “el que chifla, silba… hasta que le toca a él”.
Versiones no confirmadas siguen circulando: algunos hablan de que la investigación va más allá y podría tocar a más figuras del círculo cercano. En redes, la gente especula de todo, desde congelamiento de cuentas hasta posibles licencias. Rumores al fin, pero que alimentan el debate del día.
Al final, este escándalo pone en evidencia lo que muchos usuarios señalan: en política mexicana, la presunción de inocencia suele ser selectiva. Mientras tanto, la afición digital sigue atenta a ver cómo responde el oficialismo ante las malas noticias que llegan del norte.





























