A poco más de un año y medio de haber iniciado su gestión, la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene un sólido respaldo popular. De acuerdo con la más reciente encuesta nacional de TResearch International, realizada a finales de abril de 2026, el 76.3% de los mexicanos manifestó estar de acuerdo con su forma de gobernar. Este nivel de aprobación refleja una base de apoyo considerable que parece resistir el desgaste natural del ejercicio del poder.
Sin embargo, al profundizar en la percepción sobre la estabilidad del país, el panorama se vuelve más matizado. Aunque la mayoría aprueba su gestión, existe una división de opiniones sobre quién tiene realmente el control. Solo el 42.5% de los encuestados considera que la presidenta «tiene las riendas» de México. En contraste, un 38.2% percibe que «algunas cosas se le salen de control» y un 17.4% afirma que «todas las cosas» están fuera de su mando.
Este contraste es vital para entender el clima político actual: si bien la figura presidencial goza de una alta estima y confianza personal, la ciudadanía percibe retos estructurales que parecen rebasar la capacidad operativa del gobierno en turnos específicos.
La sombra de la corrupción y la inseguridad
La encuesta también pone el dedo en la llaga sobre las heridas abiertas de la sociedad mexicana. Al preguntar por el principal problema del país, la corrupción encabeza la lista con un 32.4% de las menciones. Este dato es revelador, pues indica que, a pesar de las banderas de honestidad de la administración actual, el ciudadano de a pie sigue percibiendo prácticas opacas en la vida pública.
Muy de cerca se encuentra la inseguridad y delincuencia, señalada por el 28.9% de la población como su mayor preocupación. Si sumamos este rubro a temas como el narcotráfico (9.8%) y la violencia (6.5%), queda claro que la agenda de seguridad sigue siendo el talón de Aquiles y el desafío más urgente para la administración de Sheinbaum.
En el ámbito económico, la inflación ocupa el tercer puesto de las preocupaciones con un 11.1%, superando por mucho a la crisis económica general o el desempleo, lo que sugiere que el costo de la vida es el factor que más golpea el bolsillo de las familias mexicanas.
Optimismo en el hogar
A pesar de los problemas nacionales mencionados, existe una nota de optimismo en el ámbito privado. El 65.5% de los consultados siente que la situación actual de su familia está mejorando o se mantiene bien. Específicamente, el 51.5% asegura que su condición está «mejorando», lo que podría explicar por qué la aprobación presidencial se mantiene en niveles tan altos: mientras el entorno familiar se perciba estable o en progreso, el respaldo al Ejecutivo suele permanecer firme.
Este estudio, realizado mediante una encuesta digital a 1,000 personas mayores de 18 años entre el 25 y el 29 de abril de 2026, ofrece una fotografía clara de un México que confía en su líder, pero que observa con atención y cierta reserva la capacidad del Estado para domar la violencia y erradicar la corrupción.





























