En las redes sociales está que arde el tema de Rubén Rocha Moya. La presidenta Claudia Sheinbaum soltó en la mañanera que el gobernador con licencia de Sinaloa pidió protección de la Guardia Nacional. “Sí, tiene seguridad”, dijo, porque cualquier funcionario que sienta riesgo puede solicitarla. Pero al rato llegó Omar García Harfuch y le puso un “no es así, jefa”. Según el secretario de Seguridad, no hubo solicitud expresa del exgobernador, sino que es parte de la protección rutinaria que se da a la ciudadanía. Versión oficial versus versión oficial, y la gente en redes no se lo cree.
En X y Facebook circulan memes y comentarios a granel. Un usuario escribió: “A las madres buscadoras ni quien las pelé, pero al Rocha le mandan suburbans blindadas”. Otro comentó: “¿Protegiéndolo de quién? ¿De la FGR o de los que saben demasiado?”. Hay quien dice que Rocha ya ni está en Sinaloa, que Harfuch “no sabe dónde anda”, y que esto huele a blindaje político mientras la extradición sigue en el aire. Rumores, claro, pero que se comparten como pan caliente.
Lo que sí está más confirmado es el enojo ciudadano. Una encuesta de Polister dio que el 53% de los que respondieron consideran que Rocha debe presentar su renuncia definitiva. Otras mediciones en redes y sondeos rápidos suben ese número por arriba del 70-80%. La gente comenta: “Ya pidió licencia, ahora que se vaya del todo y que responda por las acusaciones”. Hay quien defiende que es inocente hasta que se pruebe lo contrario y que la protección es normal, pero la mayoría huele impunidad otra vez.
En los comentarios de Instagram y TikTok, el chisme sube de tono: “En Morena sí caben los corruptos, pero con escolta federal”. “Primero niegan todo, luego lo protegen, y al rato dirán que no sabían”. Circulan videos editados de la mañanera con la contradicción entre Sheinbaum y Harfuch, y la neta es que dan risa nerviosa. Un tuitero escribió: “El Gabinete de Seguridad le da protección al señalado por narco, pero los ciudadanos en Sinaloa siguen en medio de los balazos. Bonita transformación”.
Al final, esto da para mucho más. ¿Es protección legítima por riesgo real o un escudo mientras se negocia? ¿Coordinación o contradicción interna? Son versiones que corren en redes, algunas confirmadas en conferencia, otras puras suposiciones. Lo que nadie niega es que la opinión pública ya sacó su propio veredicto: muchos quieren que Rocha renuncie de una vez y que las instituciones actúen sin tanto baile. Mientras, la Guardia Nacional sigue ahí, custodiando. Y la gente, como siempre, observando con el ojo bien atento.






























