La violencia en México presenta un escenario de contrastes profundos tras 584 días del actual sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo. Con corte al 8 de mayo de 2026, el país acumula 40,024 homicidios dolosos bajo la presente administración, lo que arroja un promedio diario de 69 víctimas. Si bien la cifra es alarmante, los datos revelan una tendencia a la baja del 34% en comparación con el mismo periodo del gobierno anterior, cuando el promedio alcanzaba las 104 muertes por día.
El análisis de la «Guerra en Números» muestra que el inicio del 2026 ha sido particularmente relevante en términos de reducción estadística. Durante el periodo de enero a mayo de este año, se han contabilizado 6,276 homicidios, lo que representa una disminución del 49% respecto al mismo lapso de 2025, donde la cifra fue de 12,233 casos. Esta caída sugiere un cambio en la inercia de violencia que ha marcado las últimas décadas del país.
Sin embargo, la distribución del delito no es uniforme y el mapa nacional sigue mostrando zonas críticas. Guanajuato se mantiene como el estado más violento, acumulando 4,397 víctimas en lo que va del sexenio, seguido por el Estado de México con 2,963 y Chihuahua con 2,934. En el extremo opuesto, Yucatán destaca como la entidad más segura con apenas 64 casos, compartiendo los niveles más bajos de incidencia con Durango y Coahuila.
Al observar la perspectiva histórica, la magnitud del desafío es evidente. Los sexenios previos dejaron una huella de sangre creciente: mientras que con Vicente Fox se registraron 60,280 homicidios totales, la cifra se disparó a 120,463 con Felipe Calderón y escaló hasta los 202,336 al cierre del periodo de Andrés Manuel López Obrador. Actualmente, cada 21 minutos se comete un homicidio en territorio mexicano, una mejora frente a los 15 minutos que promediaba la administración pasada.
A pesar de la reducción en los promedios diarios, el país aún enfrenta jornadas violentas. El pasado 7 de mayo se registraron 31 víctimas, una de las cifras diarias más bajas del sexenio, contrastando con picos históricos que han superado los 90 casos en un solo día. Con 1,607 días por delante en la actual administración, las estadísticas plantean una interrogante crucial para la política nacional: si esta tendencia decreciente es el inicio de una pacificación sostenible o simplemente una fluctuación en la larga crisis de seguridad que vive México.





























