miércoles, mayo 20, 2026
Inicio DeVotos Herrera destapa la falsa austeridad de AMLO

Herrera destapa la falsa austeridad de AMLO

0
222

Arturo Herrera, el que fue secretario de Hacienda en el sexenio pasado, soltó una bomba que dejó a más de uno con la boca abierta. En un artículo reciente, el exfuncionario reconoció que recortar salarios y chambas en el sector público debilitó al Estado y dejó en la lona servicios esenciales como salud, educación y seguridad. Según él, esa famosa “austeridad republicana” no fue tan santa como la pintaban: mandó a la calle o apretó el cinturón a más de cien mil trabajadores públicos, eliminó prestaciones y provocó que personal calificado se fuera a buscar mejor suerte.

El detalle que arde es que ese dinero ahorrado no se quedó flotando en el aire. Se reasignó a los caprichos del presidente López Obrador: la refinería Dos Bocas, el Tren Maya, el AIFA y otras obras insignia que, vistas con lupa, terminaron costando un ojo de la cara y entregando resultados cuestionables. Mientras tanto, dependencias clave se quedaron sin gente, sin herramientas y con un servicio que daba pena. Los mexicanos de a pie sintieron el golpe en trámites eternos, hospitales sin personal y reguladores que perdieron dientes.

Herrera lo dice clarito ahora: recortar empleo público no fortalece al país, lo debilita. Suena lógico, ¿no? Pero el sarcasmo viene solo cuando recordamos que él mismo fue parte del equipo que impulsó esa política. Como que las cosas no cuadran del todo. Unos lo defienden diciendo que en su momento no había de otra y que los recursos se usaron para programas sociales. Otros lo acusan de lavarse las manos después de haber sido cómplice del recorte. La verdad, como siempre en política, queda en el aire.

Lo cierto es que esta confesión tardía pone en evidencia un error de cálculo caro: priorizar megaproyectos personales por encima de mantener una administración pública funcional. México quedó con menos capacidad institucional, con servicios esenciales tambaleantes y con la sensación de que la austeridad fue más bien selectiva. Se ahorró en sueldos de burócratas, pero se gastó a manos llenas en obras que aún generan dudas.

-Publicidad-

Al final, Herrera nos deja una lección con sabor a “ya lo decía yo”. Ojalá los que vienen aprendan que recortar chambas y capacidades no es austeridad de verdad, es simplemente dejar al país cojeando para cumplir sueños de grandeza. Los mexicanos seguimos pagando la cuenta.