lunes, abril 20, 2026
Inicio DeVotos Sheinbaum: 47% afuera, 70% en casa

Sheinbaum: 47% afuera, 70% en casa

0
2

Órale, compas, otra vez sale el numerito de las encuestas que nos deja con la duda de si estamos midiendo popularidad o puro interés creado. Según Morning Consult, WCIOM y Gallup, la presidenta Claudia Sheinbaum anda rondando el 47% de aprobación. Nada mal para estándares internacionales, pero un bajón comparado con las mediciones nacionales que la pintan arriba del 70%, a veces rozando el 75% o más.

El detalle que pica es que varias de esas encuestadoras locales pertenecen a corporativos o medios que mantienen contratos jugosos con el gobierno federal. No es conspiración de película, es simple conflicto de intereses: cuando quien paga la encuesta también recibe lana del evaluado, la cosa se pone sospechosa. ¿Coincidencia que salgan números tan generosos? Pues muchos ciudadanos ya se ríen con sarcasmo y dicen “eso es atole con el dedo”.

Desde la óptica oficial, las altas cifras reflejan el respaldo real al proyecto de la Cuarta Transformación: programas sociales, continuidad de obra pública y una presidenta que mantiene el estilo cercano. Morena celebra que, incluso en el segundo año, la gente sigue prefiriendo este rumbo frente a la oposición fragmentada. Y no les falta razón en que Sheinbaum sigue siendo de las líderes más queridas de América Latina en varias mediciones.

Pero los críticos no se quedan callados. Argumentan que las encuestas “independientes” internacionales captan mejor el descontento real con temas como inseguridad, lentitud en algunos resultados económicos y la percepción de que el poder se concentra demasiado. Ese 47% internacional pinta un México más dividido, donde la aprobación se infla artificialmente dentro de casa gracias a la maquinaria de comunicación y los recursos públicos.

-Publicidad-

Al final, el ciudadano de a pie queda en medio: ¿crees la del 70% que te dice que todo va de maravilla o la del 47% que te recuerda que afuera nos ven de otra forma? Lo cierto es que las encuestas no son evangelio, sobre todo cuando hay plata de por medio. Sheinbaum tiene un capital político fuerte, pero si quiere mantenerlo genuino, las mediciones deberían ser más transparentes y menos convenientes. Mientras tanto, seguimos con el clásico mexicano: unos ven milagro, otros ven puro interés. Y el pueblo, como siempre, pagando la encuesta con sus impuestos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí