Pues mira nada más qué coincidencia tan chula. El fotógrafo Miguel Martínez Corona, de Diario 24 Horas, le captó a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, mandando un mensajito por WhatsApp a Manuel Pedrero en plena sesión del Instituto Nacional Electoral. Resulta que Alito Moreno andaba con un termo rojo que decía “Vota PRI” y la compañera no tardó ni cinco minutos en avisarle al youtuber: “Inicia el proceso electoral y Alito ya está en actos anticipados de campaña”. Pedrero, todo emocionado, le contestó “Wow, lo llevamos, todo el material que vaya saliendo” y a los pocos minutos ya lo tenía subido como exclusiva, con sus hashtags y todo el show.
¿Y luego se ofende cuando le dicen propagandista? Por favor. Este muchacho lleva años negando a gritos que trabaje para el partido oficial, pelea en redes con quien se le ponga enfrente y jura que es periodista independiente. Pero las pruebas se le amontonan como taquiza en fiesta de pueblo. Escribió un libro completo, “El Hombre Grande”, para empujar la aspiración presidencial de Adán Augusto López Hernández. Llevó flores a la mañanera el día del cumpleaños de Claudia Sheinbaum. Y ahora resulta que la propia dirigente del partido le manda material en tiempo real para que lo publique al instante.
Exhiben a la presidenta de Morena @A_MontielR dictándole mensajes al propagandista @YosoyPedrero soy el último en defender al rata sinvergüenza de Alito.
Pero Pedrero quien era propagandista de Adán Augusto, es ahora chalán de Ariadna Montiel, ni una coma le mueve al mensaje. pic.twitter.com/4S1GaIyTEB
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) September 10, 2026
No es que uno tenga algo personal contra el joven Pedrero. Que cada quien se gane la vida como pueda. Pero de ahí a negarlo con esa cara de “yo no fui” hay un trecho más largo que el de Toluca a Naucalpan. Las imágenes del chat y su propio post lo dejan en evidencia: no es un simple comentarista, es parte del aparato de propaganda que ataca a la oposición con puntualidad de reloj suizo.
Y lo más gracioso es que mientras más niega, más se le nota. Como aquel dicho popular: “el que nada debe, nada teme… y el que nada debe pero mucho niega, algo esconde”. Montiel le pasa la bola, él la publica y todos contentos. Mientras tanto, el público se queda con la misma sospecha de siempre: que en este país el periodismo independiente a veces se parece más a un trabajo de media jornada para el partido en el poder.
Ahí quedó el chat, ahí quedó el post y ahí quedó la careta. Que cada quien saque sus conclusiones, porque las pruebas ya no las oculta ni el más hábil de los magos.
















