A un fanático se le reconoce por su falta de sentido del humor, su risa o indignación según filias y fobias, así como el gusto por un humor frontal, cercano al pastelazo.
Lo anterior viene a cuento, porque la senadora Simey Olvera fue retirada de la Mesa Directiva por haber llevado al informe ante sus votantes a una imitadora de Claudia Sheinbaum.
Esto no solo evidencia lo delgado de la piel de ciertos personajes públicos, sino cuán vulnerables son al poder de la risa.


















