El delito de robo en la vía pública muestra señales de desaceleración en México. Durante el mes de marzo de 2026, las denuncias por este ilícito registraron una disminución del 5% en comparación con el mismo mes del año anterior, al pasar de 3,902 a 3,700 casos. A pesar de este descenso mensual, las cifras acumuladas revelan que el desafío de la seguridad en las calles sigue siendo una de las principales asignaturas pendientes para la administración pública federal.
En lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, el país acumula un total de 55,871 denuncias por robos cometidos en los espacios públicos. La distribución de este delito a lo largo del territorio nacional evidencia una marcada desigualdad geográfica, ya que la mayor parte de la actividad delictiva de este tipo se concentra en unos cuantos puntos específicos de la República Mexicana.
El análisis de los datos resalta que tres entidades federativas concentran, por sí solas, el 59% de todos los casos reportados en el actual periodo gubernamental. El Estado de México encabeza la lista con un registro alarmante de 18,356 denuncias. Le sigue la Ciudad de Ciudad de México con 8,866 casos, y en tercer lugar se ubica el estado de Jalisco con 5,679 carpetas de investigación iniciadas. Juntas, estas tres regiones suman 32,901 del total de las incidencias nacionales.
Las tasas de incidencia y la tendencia histórica
Cuando se analiza el impacto del delito en proporción al tamaño de la población, el panorama cambia y emergen otros focos rojos en el mapa nacional. Aguascalientes se posiciona como el estado con la tasa más alta del país, registrando 1,249 denuncias por cada millón de habitantes. El segundo puesto lo ocupa Baja California con una tasa de 1,183, mientras que el Estado de México se queda en el tercer sitio con 1,080 robos por cada millón de personas. Estas tres entidades superan de manera significativa el promedio nacional, el cual se sitúa en 440 casos por cada millón de ciudadanos.
Mirando hacia el pasado reciente, las estadísticas muestran que el robo en la vía pública ha mantenido una tendencia a la baja de carácter sostenido durante los últimos años. La serie histórica de la última década revela un descenso pronunciado desde el año 2018, periodo en el que se alcanzó un pico crítico de 95,285 casos a nivel nacional. Para el cierre del año 2025, la cifra total anual disminuyó de manera notable hasta colocarse en 45,647 denuncias. En lo que respecta al transcurso del año 2026, el corte del reporte indica que se han contabilizado 10,224 casos acumulados.
La reducción progresiva de estas cifras representa un avance en los indicadores macro de seguridad, pero la alta concentración delictiva en las zonas metropolitanas del centro y occidente del país mantiene el debate abierto sobre la efectividad de las estrategias locales de prevención y vigilancia en las calles mexicanas.





























