El sector de los servicios privados no financieros en México cerró el 2025 con señales de alerta. Según el más reciente informe de la firma TResearch International, basado en datos del INEGI, los ingresos de este sector registraron un crecimiento de apenas 1.0% anual en diciembre, lo que representa una marcada desaceleración en comparación con el 2.5% reportado en el mismo periodo de 2024.
Esta pérdida de dinamismo no solo se refleja en las ganancias de las empresas, sino también en el mercado laboral. Por primera vez en el cierre de año reciente, el personal ocupado en estos servicios sufrió una caída del -0.7%, una cifra preocupante si se considera que en 2024 el empleo en el sector crecía a una tasa del 1.9%. Estas cifras ponen de manifiesto un enfriamiento en actividades clave que van desde el turismo hasta los medios de comunicación y la educación
Claroscuros en la industria: Esparcimiento vs. Hospedaje
A pesar del panorama general de estancamiento, no todos los rubros se comportaron igual. El sector de esparcimiento se consolidó como el «ganador» del año, liderando el crecimiento con un aumento del 1.7% en sus ingresos totales y un incremento del 2.6% en su plantilla laboral.
En la otra cara de la moneda se encuentran los servicios de hospedaje y preparación de alimentos. Este pilar del turismo mexicano mostró una variación anual negativa en diciembre de 2025, lo que refleja una debilidad estructural que impacta directamente en las economías regionales que dependen de la llegada de visitantes.
El mapa de la desigualdad económica
El reporte destaca que el comportamiento de la economía de servicios varía drásticamente según el estado. En el ámbito de los medios masivos, el Estado de México encabezó el crecimiento nacional con un impresionante +19%, seguido de Baja California con +16% y Aguascalientes con +15%.
Sin embargo, el promedio nacional en sectores como el alojamiento fue arrastrado a terreno negativo por caídas drásticas en diversas entidades. Por ejemplo, mientras algunos estados lograron cifras positivas en hospedaje, otros registraron desplomes de hasta el -29%, evidenciando que la recuperación económica es sumamente desigual en el territorio mexicano.
Un sector bajo la lupa política
Para los analistas y el público interesado en la política económica, estos datos son fundamentales. El sector servicios es uno de los mayores empleadores del país y su salud financiera es un termómetro directo del poder adquisitivo de las familias. Una desaceleración del crecimiento de ingresos al 1.0% y la pérdida neta de empleos en el sector sugieren que las políticas de reactivación podrían estar perdiendo efectividad frente a la inflación o la incertidumbre de inversión.
Históricamente, los servicios no financieros han tenido picos de crecimiento mucho más altos, alcanzando niveles superiores al 6% en años anteriores (como en 2011). La cifra actual del 1.0% es la más baja desde los periodos de mayor crisis, lo que obliga a poner el foco en cómo se cerrará el sexenio en materia de competitividad y servicios.






































