México alcanzó un importante respiro económico durante marzo de 2026. Según el más reciente informe del Banco de México, el país registró un superávit comercial de 5,932 millones de dólares, una cifra que contrasta drásticamente con el déficit reportado apenas un mes antes. Este resultado positivo es el reflejo de un dinamismo exportador que no se veía en meses, impulsado principalmente por la venta de manufacturas al extranjero.
El salto es significativo si consideramos que en febrero la balanza comercial mostraba números rojos por 463 millones de dólares. Esta recuperación se debe a que las exportaciones no petroleras —aquellas que incluyen desde autos hasta electrónicos— se dispararon, pasando de un saldo a favor de 1,546 millones en febrero a más de 8,300 millones de dólares en marzo.
Las manufacturas sacan la casta
El motor de este crecimiento sigue siendo la industria manufacturera. Durante el tercer mes del año, las exportaciones totales sumaron 70,727 millones de dólares, lo que representa un crecimiento anual cercano al 28%. Dentro de este rubro, las exportaciones de productos fabricados en México crecieron un 29.5%, destacando sectores como la minerometalurgia y los equipos eléctricos.
Un dato relevante para la política económica nacional es el destino de estos productos. Las ventas dirigidas a Estados Unidos avanzaron un 28.2%, mientras que las exportaciones al resto del mundo crecieron un impresionante 36.9%. Esto sugiere que, aunque la dependencia con el vecino del norte sigue siendo total, México está logrando colocar sus productos con mayor fuerza en otros mercados internacionales.
El contraste petrolero y el consumo interno
No todo el informe brilla con la misma intensidad. Mientras que la industria general vuela, el sector petrolero sigue enfrentando turbulencias. Las exportaciones de petróleo sufrieron una caída anual del 20.4%. A pesar de que el precio de la mezcla mexicana de crudo subió a 84.10 dólares por barril, el volumen de lo que México envía al exterior disminuyó considerablemente en comparación con el año pasado.
Por el lado de las compras que realiza nuestro país, las importaciones también mostraron un avance del 24.3%. Es notable el incremento en la adquisición de bienes de consumo petroleros, como la gasolina y el gas, que registraron un alza del 140%, lo que evidencia la continua necesidad de importar combustibles para satisfacer la demanda interna.
Balance del primer trimestre
Al cierre del primer trimestre de 2026, México acumula exportaciones por un valor de 175,586 millones de dólares. La estructura de nuestra economía hacia el exterior está claramente definida: el 91.1% de lo que vendemos son manufacturas, mientras que los productos agropecuarios y petroleros representan apenas una pequeña fracción del pastel.
Estos números entregan una narrativa de resiliencia para la economía mexicana en un contexto global complejo. El superávit de marzo no solo borra las pérdidas del mes previo, sino que coloca a México en una posición de fortaleza comercial de cara a los retos financieros del resto del año.





























