El panorama laboral en México presentó un ligero enfriamiento durante el segundo mes de 2026. De acuerdo con los datos más recientes del Índice Global de Personal y Remuneraciones de los Sectores Económicos (IGPERSE), el personal ocupado en los sectores clave de la economía registró una caída mensual del 0.1%. Esta cifra, aunque parece mínima, refleja una tendencia de ajuste en la contratación dentro de industrias vitales como la construcción, las manufacturas, el comercio y los servicios privados no financieros.
Lo que más llama la atención en este reporte es que el retroceso no solo se dio en la cantidad de personas trabajando, sino también en lo que perciben por su labor. Las remuneraciones totales en estos sectores bajaron un 0.4% respecto a enero. Al ajustar estos datos por la inflación para obtener las remuneraciones medias reales —es decir, el poder adquisitivo real de los trabajadores—, el indicador también mostró un descenso del 0.3% en comparación con el mes previo.
El golpe anual al empleo
Si bien la comparación mes a mes sirve para ver la temperatura inmediata del mercado, la fotografía anual muestra un reto mayor para la política económica actual. En febrero de 2026, el índice de personal ocupado fue un 1.3% menor al registrado en el mismo mes de 2025. Este dato confirma que, a pesar de los esfuerzos por dinamizar la economía, hay menos gente con un puesto de trabajo formal en los sectores medidos que hace un año.
Al interior de este indicador, se observa que el personal que depende directamente de las empresas cayó un 1.2% anual, mientras que el personal no dependiente (como aquellos contratados por honorarios o suministro de personal) se desplomó un 3.2%.
Poder adquisitivo: La moneda al aire
No todas son malas noticias en el balance de largo plazo. A pesar de los tropiezos mensuales de febrero, las remuneraciones medias reales muestran un crecimiento anual del 3.0%. Esto significa que, aunque hubo un bache en el último mes, el salario promedio de quienes mantienen su empleo ha logrado ganarle terreno a la inflación en el último año, manteniendo un nivel de 126.9 puntos en el índice.
¿De dónde vienen estos datos?
Estas estadísticas son fundamentales para entender el pulso de la economía mexicana, ya que se alimentan de encuestas directas a empresas constructoras, manufactureras, comerciales y de servicios. El reporte, elaborado por el FINEGI, utiliza cifras desestacionalizadas, un método que elimina los efectos de calendario (como los días feriados o las temporadas de vacaciones) para permitir un diagnóstico más preciso de la evolución laboral en el país.
Para los analistas y ciudadanos interesados en el rumbo del país, estas cifras ponen sobre la mesa la necesidad de revisar las políticas de fomento al empleo, especialmente en un contexto donde la cantidad de trabajadores parece estancarse frente a años anteriores.






























