En las redes sociales no se habla de otra cosa. Donald Trump, con su popularidad por los suelos según las encuestas que circulan, y con la guerra contra Irán, el precio de la gasolina y un montón de quejas encima, sacó un mapa donde borra “México” del nombre del estado de Nuevo México y pone “Nueva América”. La Casa Blanca lo compartió también. Algunos usuarios dicen que es solo una broma más de las que le gustan, otros aseguran que es el siguiente paso después de rebautizar el Golfo de México y el Lago Ontario. Versiones no confirmadas apuntan a que el gesto nació de un meme que ya andaba en internet días antes.
La gobernadora demócrata Michelle Lujan Grisham no se quedó callada. En su cuenta de X escribió claro: “El nombre de Nuevo México no está en debate — ha sido nuestro desde antes de que existieran los Estados Unidos”. Y fue más lejos: calificó el mapa de distractor. Mientras el presidente pinta mapas, dijo, la gente enfrenta gasolina cara, comida más cara y problemas para pagar la casa o el doctor. En Nuevo México, agregó, se trabaja en guarderías gratis, universidad gratis y protección de la salud. Varios comentarios de usuarios repiten la misma idea: “Otra vez el mismo truco, cambiar el tema cuando las encuestas no ayudan”.
En las redes hay de todo. Hay quienes celebran el mapa y escriben que por fin se quita lo “mexicano” del nombre. Otros se burlan y preguntan si el siguiente será cambiar el nombre de California o de Texas. Circulan capturas de pantallas, memes con el mapa y comentarios que aseguran que Trump solo busca ruido antes de las elecciones de medio término. Algunos trascendido no confirmados hablan de que dentro de su equipo hay quienes le recomiendan “meter temas ligeros” para no hablar tanto de Irán ni de los precios. Nadie lo confirma de manera oficial, pero la versión se repite en varios hilos.
Lo cierto es que el presidente enfrenta números bajos. Encuestas que se comparten por todas partes lo colocan cerca de sus peores niveles de aprobación. La guerra, el costo de la gasolina y la inflación son los temas que más se mencionan en los comentarios negativos. Y en ese contexto aparece el mapa. Usuarios demócratas lo llaman “distractora barata”. Usuarios republicanos lo defienden como “defensa de la identidad americana”. Entre unos y otros, el debate se calienta.
Lujan Grisham no es la única que respondió. Congresistas de Nuevo México también salieron a decir que el nombre no se toca y que la historia del estado es más vieja que el propio país. En redes se repiten frases como “no nos van a borrar” y “mientras juegan con crayones, la gente no llega a fin de mes”. Versiones no confirmadas aseguran que el tema del mapa ya se volvió tendencia y que varios medios lo están usando para hablar otra vez de la baja popularidad de Trump.
Al final, como suele pasar en estas redes, nadie sabe si el mapa es solo una provocación o si hay algo más detrás. Lo que sí se ve es que, mientras se discute el nombre de un estado, los problemas de siempre siguen ahí: la guerra, la gasolina y las elecciones que se acercan. Y en los comentarios de la gente, eso es lo que más se nota.















