En los primeros 529 días del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, México ha acumulado un total de 37,224 homicidios dolosos. Esta cifra, que forma parte del reporte «La Guerra en Números» de TResearch con corte al 14 de marzo de 2026, revela que, aunque la violencia persiste como un desafío central, existe una tendencia a la baja en comparación con el arranque del sexenio anterior. Mientras que en el periodo equivalente de la administración de López Obrador se promediaban 95 asesinatos diarios, la gestión actual registra una media de 71 casos cada 24 horas.
El análisis detallado de las cifras muestra un descenso paulatino en la incidencia mensual. Al inicio de la administración, en octubre de 2024, se reportaron 2,999 homicidios, la cifra más alta hasta ahora. Sin embargo, para febrero de 2026, el número cayó a 1,280 casos mensuales, marcando una reducción significativa en la violencia letal. A pesar de esta mejora en la tendencia general, la realidad en las entidades federativas es sumamente dispar, concentrándose el conflicto en zonas muy específicas del territorio nacional.
Guanajuato se mantiene como el estado más violento del país, encabezando la lista con 4,158 homicidios acumulados en lo que va del sexenio de Sheinbaum. Le siguen de cerca el Estado de México con 2,800 casos, Chihuahua con 2,728 y Baja California con 2,654. En el extremo opuesto, Yucatán destaca como la entidad más segura, registrando apenas 60 homicidios en el mismo periodo, seguido por Durango con 99 y Coahuila con 134. Estas cifras subrayan que la violencia en México no es uniforme, sino que responde a dinámicas regionales complejas.

Al comparar el desempeño histórico por sexenios, los datos sitúan a la administración actual en un punto de inflexión. Con 17 meses de gobierno transcurridos, los 37,224 homicidios acumulados por Sheinbaum son inferiores a los 54,646 que se contabilizaron en el mismo lapso del gobierno de López Obrador. No obstante, la cifra sigue siendo superior a la registrada en los inicios de administraciones previas como la de Enrique Peña Nieto (33,522) o Felipe Calderón (15,586), lo que refleja el nivel crítico de inseguridad heredado de la última década.
Para el ciudadano común, las estadísticas se traducen en una realidad cruda: en México ocurre un homicidio cada 20 minutos. Si bien el promedio diario ha logrado estabilizarse en torno a los 71 casos —lejos de los picos de 100 diarios vistos en años anteriores—, el reto para la actual administración sigue siendo mayúsculo. Con 1,662 días restantes de mandato, la estrategia de seguridad nacional enfrenta la presión de consolidar esta tendencia a la baja para pacificar las regiones que, como Guanajuato o Chihuahua, continúan sumidas en altos niveles de confrontación.





























