A 613 días del inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, las cifras de la violencia en México muestran un giro drástico en la tendencia nacional. De acuerdo con el más reciente informe estadístico «La Guerra en Números», elaborado por la consultora TResearch con datos del INEGI y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el país registra un acumulado de 41 mil 455 homicidios dolosos en los primeros 21 meses de la actual administración.
La cifra resalta frente a los periodos iniciales de los gobiernos anteriores, pues representa una disminución del 35% en comparación con el mismo lapso del mandato de Andrés Manuel López Obrador, periodo en el que se contabilizaron 64 mil 5 asesinatos. Mientras el gobierno anterior cerró con una media de 95 homicidios al día y un récord histórico de 202 mil 336 víctimas, el promedio diario bajo la actual gestión se sitúa en 68 incidentes.
Los datos presentados revelan una marcada y constante tendencia a la baja mes con mes en lo que va del sexenio. Al arranque de la administración, en octubre de 2024, el país registró su pico más alto con 2 mil 999 homicidios mensuales. Sin embargo, la implementación de las políticas federales parece haber estabilizado el descenso: el año 2025 cerró con un total de 25 mil 79 casos y, durante el primer semestre de 2026, la cifra se redujo a 7 mil 707 asesinatos. Esta última cantidad representa una caída neta del 47% en contraste con los 14 mil 488 homicidios documentados en el mismo periodo de seis meses del año anterior.
A pesar de este panorama de reducción generalizada en el territorio mexicano, la violencia sigue concentrada de manera crítica en puntos geográficos específicos. La estadística histórica del sexenio ubica al estado de Guanajuato en el primer lugar de letalidad, acumulando un total de 4 mil 516 homicidios dolosos. Le siguen de cerca el Estado de México, con 3 mil 50 casos, y Chihuahua, que registra 3 mil 49 decesos violentos.
En la otra cara de la moneda, el reporte subraya que existen zonas del país donde el impacto del crimen organizado es marginal. El estado de Yucatán se consolida como la entidad más segura de la República, sumando apenas 65 homicidios en todo el sexenio. Durango y Coahuila completan la terna de estados con menor incidencia violenta, reportando únicamente 112 y 146 casos de homicidio doloso, respectivamente.
Con mil 578 días por delante para que concluya el actual periodo gubernamental, el promedio de letalidad en el país se traduce matemáticamente en la pérdida de una vida cada 21 minutos. Para los analistas de la política mexicana, los números actuales abren un debate profundo: si bien la reducción porcentual respecto a sexenios pasados es innegable, mantener el promedio a la baja y pacificar los focos rojos estatales serán los verdaderos retos de la estrategia federal.




























