El mercado automotriz en México vive una transformación estructural sin precedentes que redefine no solo la economía sectorial, sino también la agenda de movilidad sustentable del país. Durante el primer semestre de 2026, la venta de vehículos híbridos y eléctricos en el territorio nacional alcanzó la cifra histórica de 95,037 unidades, consolidando una tendencia al alza que ha ganado un terreno definitivo en las preferencias de los consumidores mexicanos.
Los datos oficiales, recopilados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y difundidos recientemente por la consultora TResearch, revelan un salto cuantitativo fundamental en la adopción de estas nuevas tecnologías. De los 754,518 automóviles nuevos comercializados en el país en lo que va del año, el 12.6% corresponde a modelos eléctricos o híbridos. Esta participación de mercado contrasta significativamente con el 9.7% registrado en 2025 y el 8.3% observado en 2024, evidenciando que la transición hacia una movilidad ecológica avanza a pasos agigantados.
El análisis de la evolución histórica permite dimensionar la magnitud de este cambio radical en los hábitos de consumo y la infraestructura energética nacional. Hace apenas una década, en 2016, este tipo de vehículos representaba un marginal 0.5% del total del mercado automotriz, con apenas 8,265 unidades vendidas. Desde entonces, el crecimiento ha sido constante, destacando variaciones anuales drásticas como el impresionante repunte del 92.9% registrado en 2021 o el sólido incremento del 27.7% reportado al cierre de 2024.
Desde una perspectiva política y regional, el fenómeno adquiere un matiz de centralización muy marcado dentro del mapa de la República Mexicana. En lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se han comercializado un total de 280,300 vehículos híbridos y eléctricos en el país. Sin embargo, casi la mitad de este dinamismo comercial e industrial se concentra con fuerza en tan solo tres entidades federativas claves.
La Ciudad de México encabeza cómodamente el registro nacional con 69,719 unidades vendidas en este periodo gubernamental. Detrás se ubica el Estado de México, que suma 37,779 vehículos, y en tercer sitio se posiciona el estado de Nuevo León, con 28,485 unidades. Juntas, estas tres potencias económicas estatales acumulan un total de 135,983 automóviles eléctricos e híbridos, lo que equivale exactamente al 49% del total nacional.
La marcada concentración del mercado en la zona metropolitana del centro del país y en el polo industrial del norte refleja las asimetrías vigentes en infraestructura de estaciones de carga rápida y capacidad adquisitiva respecto a las entidades del sur. Mientras Jalisco y Guanajuato mantienen un ritmo comercial competitivo con 23,416 y 11,616 unidades respectivamente, en el extremo opuesto del listado oficial se encuentran estados como Zacatecas, Guerrero, Tlaxcala y Nayarit, este último con apenas 595 autos comercializados en el lapso reportado.
Este panorama representa un logro evidente de mercado, pero también plantea un desafío estructural para las políticas públicas federales, que buscan empatar las metas de transición energética con el desarrollo regional equitativo. La electromovilidad ya no es el futuro, sino una realidad en franca expansión.





















