En las redes sociales anda circulando fuerte un video donde Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores y vocero del sexenio, suelta que “la opinión pública está pagada por los gobiernos extranjeros”. Según las versiones que corren en X y Facebook, lo dijo en una entrevista reciente, quejándose de que las críticas a la 4T vienen de afuera.
Usuarios como @MLopezSanMartin lo compartieron con sarcasmo: “El mismo que se dedica a perseguir y censurar a periodistas”. Y no faltan los que recuerdan sus presuntos vínculos con granjas de bots. En comentarios de miles de publicaciones, la gente repite: “Ahora que le va mal llora, pero cuando les servía calladitos”.
Estas son versiones que circulan en redes, algunas confirmadas por clips virales, otras puras sospechas y memes. Hay quienes aseguran que Ramírez Cuevas fue el cerebro detrás de ejércitos digitales para defender al gobierno, impulsando tendencias y atacando a medios críticos. Un usuario comentó: “El que operaba bots ahora dice que la opinión está comprada. ¡Qué cinismo!”. Rumores que no están 100% confirmados, pero que la neta han prendido como pólvora.
Lo irónico, según los trascendidos en redes, es que el mismo personaje señalado por supuestas operaciones para manipular la conversación pública ahora se victimiza. En X abundan hilos donde sacan supuestos contratos millonarios a medios afines, influencers pagados y cuentas falsas detectadas. “Cuando nosotros lo hacíamos era comunicación estratégica, cuando lo hacen los otros es intervención extranjera”, resume un comentario muy compartido.
La gente en redes no se traga el cuento fácil. Muchos dicen que es doble moral pura: mientras la 4T tenía el control de la narrativa, todo bien. Ahora que la opinión pública se les voltea, ya es culpa de gringos, españoles o quien sea. “El bañagatos se enojó porque le bajaron sus granjas”, bromean otros usuarios refiriéndose a suspensiones recientes de cuentas.
Al final, esto que anda circulando en redes muestra algo claro: la molestia cuando el espejo se voltea. Ramírez Cuevas, el hombre que muchos señalan como operador de la comunicación oficial, ahora pinta a la crítica como complot extranjero. Rumores, sí. Pero que resuenan porque la gente ya está hasta la madre de que le quieran vender que solo ellos tienen la verdad.
¿Será cierto que la opinión está pagada? O será que simplemente ya no les creen tanto como antes. En redes, la discusión sigue abierta y cada vez más caliente.






























