• Una comisión burocrática no va a impedir que haya narcopolíticos ocupando cargos públicos, como ya ocurrió dentro de Morena.
Acción Nacional propone una medida verdaderamente efectiva: que cualquier partido político que postule a candidatos con sospecha o vínculos comprobados con integrantes del crimen organizado, pierda de inmediato su registro.
Luisa Gutiérrez Ureña, presidenta del PAN CDMX, dijo que con los últimos anuncios del Gobierno en materia legislativa sobre comisiones anti-narco, significa un avance de que MORENA reconoce la narcopolítica que durante años negó.
“La propuesta de Sheinbaum es una confesión involuntaria: admite que la narcopolítica sí existe y que el crimen organizado se infiltró en candidaturas y gobiernos de Morena”.
Agregó que Morena pasó años negando la infiltración criminal y atacando a quienes la denunciaban; hoy terminan reconociendo el problema que ellos mismos ayudaron a crear desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Gutiérrez Ureña recordó que, entre los episodios de pactos con criminales, fue el tema de la fallida estrategia de “abrazos, no balazos”.
“El caso más grave es Sinaloa, donde funcionarios del entorno de Rubén Rocha Moya fueron acusados en Estados Unidos de colaborar con Los Chapitos”.
Y, claramente no es un caso aislado. Ahí están Tamaulipas y los señalamientos contra su gobernador Américo Villarreal, en Michoacán y la violencia política desatada, Baja California y el escándalo internacional de una gobernadora sin visa.
Además de Tabasco y “La Barredora” vinculada al entorno del senador y ex coordinador Adán Augusto, así como las redes de huachicol fiscal y corrupción dentro de la Armada de México con los altos mandos que, en su momento, designó López Obrador.
Morena ya no puede esconder el tamaño del problema. El crimen organizado penetró campañas, estructuras territoriales y gobiernos ligados al oficialismo.
El secretario general del PAN CDMX, Héctor Barrera, señaló que en México ya quedó claro quién combate al crimen y quién lo protege.
Porque México no puede seguir normalizando gobiernos bajo sospecha criminal.
Y porque mientras Morena protege a los suyos, en el PAN vamos a seguir defendiendo la ley, la seguridad y a los gobiernos que sí tienen el valor de enfrentar al crimen organizado.





























