El empleo formal en México ha alcanzado una cifra sin precedentes. Durante el mes de mayo de 2026, el número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tocó su punto más alto en la historia para un periodo similar, registrando un total de 22,781,681 personas aseguradas. Este logro representa un hito en el volumen de puestos laborales con prestaciones en el país.
Sin embargo, detrás del festejo numérico, los datos detallados por la firma TResearch de la mano con los registros oficiales encienden algunas alarmas para los analistas de la política económica. A pesar de romper récord en volumen total, el crecimiento anual del empleo formal experimentó una notable desaceleración, mostrando un avance de apenas el 0.1% en comparación con mayo de 2025. Esta cifra se queda muy corta frente al dinamismo observado en mayo de 2024, cuando la tasa de crecimiento anual alcanzó un sólido 2.2%.
En la balanza mensual, las noticias se mantienen en terreno positivo. Durante mayo de 2026 se sumaron 33,078 nuevos puestos afiliados al Seguro Social. De esta manera, el mercado laboral hiló cuatro meses consecutivos de números negros, tras los aumentos reportados en febrero, marzo y abril de este año. En lo que va del sexenio federal 2024-2030, el empleo formal ha conseguido estabilizarse, manteniendo un promedio generalizado de 22.6 millones de trabajadores asegurados. El dato actual adquiere perspectiva histórica si se considera que prácticamente duplica los 10.2 millones de afiliados que la institución reportaba a finales de la década de los noventa.
Desde el punto de vista geográfico y político, el mapa del empleo formal en México exhibe una marcada disparidad entre las entidades del país. Los grandes motores de la economía formal se mantienen centralizados. La Ciudad de México encabeza con un amplio margen la lista nacional, registrando un total de 3,574,593 trabajadores asegurados. El segundo puesto corresponde a Jalisco con 2,078,086 registros, seguido muy de cerca por el Estado de México con un acumulado de 2,065,623 derechohabientes.
No obstante, el verdadero dinamismo anual no provino de los gigantes económicos tradicionales. El estado de Hidalgo se consolidó como la sorpresa del año al liderar el crecimiento anual de trabajadores con un contundente incremento del 19.2% de mayo de 2025 a mayo de 2026. El Estado de México también mostró un comportamiento sobresaliente en este indicador con un repunte del 7.9%, mientras que Oaxaca se ubicó en el tercer sitio con un avance del 4.3% anual.
La radiografía actual del IMSS abre un debate necesario para el rumbo político de México. Aunque se cuenta con una base de trabajadores registrados más grande que nunca, la velocidad con la que se generan nuevas plazas formales se ha reducido drásticamente. El reto inmediato para la administración pública formalizará sus esfuerzos en descentralizar el desarrollo y replicar casos de éxito como el de Hidalgo, buscando que el crecimiento económico nacional recupere la fuerza de años anteriores.






























