Lo inteligente es no desperdiciar el voto

0
897


Este martes 18 de mayo, el líder del Partido Encuentro Solidario (PES) Hugo Eric Flores, anunció que esa organización marcaba su distancia del discurso divisionista y el ambiente de polarización generado por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a quien su otrora aliado de la derecha le pidió recuperar los valores que lo llevaron al poder en 2018 como la reconciliación y la concordia.

Parecería insólito el paso dado por un dirigente conservador y religioso que en tres años le ha obsequiado en forma incondicional a MORENA el voto de sus 24 diputados federales y 5 senadores para respaldar todos los caprichos presidenciales: crear la Guardia Nacional militar, aprobar la desaparición del Seguro Popular y los fideicomisos, votar las contrarreformas educativa y energética, así como aprobarle los presupuestos que le quitaron recursos a las estancias infantiles o a la compra de medicinas para los niños con cáncer para transferir ese dinero a los programas y apoyos populistas y electoreros del presidente, por mencionar sólo algunos.

Y no fue el PES el único que se rebeló al estrecho liderazgo lopezobradorista: en la víspera, el nuevo partido de Elba Esther Gordillo, las “Redes Sociales Progresistas” -que al igual que el PES busca su registro en la elección del 6 de junio-, difundió el lunes 17 un video en Facebook donde culpó al gobierno del presidente López Obrador de los daños y los muertos registrados en la pandemia del Covid, del mal manejo de la economía que nos ha sumido en la crisis y del accidente y los muertos de la Línea 12 del Metro; incluso, la dirigencia de RSP señaló que no se puede votar por un partido como MORENA que postula a candidatos violadores.

¿Será acaso que esos partidos paraestatales de reciente ingreso al sistema político del país se volvieron súbitamente de oposición? Para nada. La realidad es que estos deslindes son medidas desesperadas con las que ambos partidos tratan de sobrevivir e impedir lo inevitable: Su ruptura con AMLO y con MORENA ocurre por la simple y sencilla razón de que esa alianza no les garantiza alcanzar el registro en la próxima elección.

-Publicidad-

Todas las encuestas publicadas por distintas empresas y centros de investigación coinciden en dos cosas: la caída constante de las preferencias por MORENA y la falta de apoyo electoral para todos los nuevos partidos y para algunos de los que sobreviven del pasado. Las proyecciones muestran que sólo el PAN, el PRI, MORENA y MC tendrán votos suficientes para conservar el registro.

De los partidos recién deslindados de AMLO, las encuestas le dan 1.2 por ciento de preferencias al PES y 1.1 a RSP, muy lejos ambos del 3 por ciento necesario para obtener el registro; y por las mismas están Fuerza por México con el 1.1, e incluso el Partido Verde tiene apenas el 1.6 y el PRD el 1.8, quedando como el más fuerte de la chiquillada el PT con tan sólo el 2.1 por ciento. Si ninguno de ellos obtiene el registro será muy buen dinero el que se ahorraría subsidiando a menos partidos.

La suma de esas preferencias nos indica que al menos uno de cada diez votos que podrían emitirse el próximo 6 de junio se van a desperdiciar con cualquiera de estos membretes. Y si bien el voto libre por partidos de esta clase, el voto nulo o la abstención son parte de lo que ocurre en todo régimen democrático, la verdad es que la disyuntiva en la que se encuentra el país no es propicia para desperdiciar el voto. En una elección donde se juega el futuro de la democracia en México no estamos para desperdicios.

La disyuntiva de México el próximo 6 de junio es que López Obrador y MORENA mantengan el control de la Cámara de Diputados para que avance el proyecto de acumular un poder autocrático y dictatorial en el presidente de la República, o recuperar el equilibrio democrático eligiendo una mayoría opositora que le diga sí a la gente y no al presidente. Sólo hay esos dos caminos, o le das todo el poder a López Obrador o le pones un límite.

Quienes creemos en la democracia pensamos que lo mejor para México es emitir un voto inteligente y útil que restaure el equilibrio y obligue al actual gobierno a rectificar y a tomar en cuenta a los demás. Tres años de mayoría morenista y de sus aliados nos han demostrado la falta de talante democrático, la costumbre de imponerse por encima de las razones y del servilismo de diputados que no entienden de división de poderes sino de la primitiva sumisión del Poder Legislativo ante el Ejecutivo que caracterizó a la dictadura perfecta del PRI. Muchos pensamos que es mejor un Congreso plural, donde todos concurran a dialogar, a debatir y a negociar lo que sea mejor para México, sin el compromiso de apoyar incondicionalmente los caprichos presidenciales.

Y lo anterior depende de tu voto. Las opciones útiles e inútiles están claras. No faltarán quienes se salgan por la tangente de la abstención, o de la pachanga electoral de ir a anular su voto poniéndole ratas a los símbolos de los diferentes partidos: pero al final, eso no cuenta. Lo que cuenta son los votos por las dos opciones marcadas en la disyuntiva: si quieres que todo siga empeorando, tu opción es clara; si quieres parar el desastre y obligar a la rectificación, tu opción también es clara.

El 6 de junio vota y no desperdicies tu voto. Es la única oportunidad en tres años, la única en lo que queda de este sexenio para rectificar o hundirnos. Desperdiciar el voto es la salida falsa para apoyar a López Obrador: si no votas, gana MORENA; si votas por partidos que no alcanzarán el registro, gana MORENA; si anulas tu voto gana MORENA y; si crees en la democracia, en el equilibrio de poderes, en la libertad de opinar y de emprender, si tienes la aspiración de prosperar y vivir un mejor futuro, si gana MORENA, pierdes tu.


There is no ads to display, Please add some

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí