A 627 días de haber iniciado la actual administración federal, el panorama de la seguridad pública en México se mantiene en el centro del debate político. El informe más reciente de la consultora TResearch, titulado «La Guerra en Números» y basado en datos del INEGI y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, revela que el actual sexenio de Claudia Sheinbaum acumula un total de 41 mil 974 homicidios dolosos, manteniendo un promedio de 67 asesinatos diarios en todo el país.
El reporte estadístico permite poner en perspectiva la evolución histórica de la violencia en el territorio nacional. Al comparar este periodo con los inicios de gobiernos anteriores, las cifras reflejan una ligera tendencia a la baja en el promedio diario de víctimas frente al sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el cual cerró con un récord histórico de 202 mil 336 homicidios y un promedio de 95 casos al día. Sin embargo, los números actuales continúan muy por encima de las tasas registradas en los mandatos de Felipe Calderón, que promedió 55 homicidios diarios, y de Vicente Fox, con una media de 28 casos por jornada.
La distribución geográfica del delito muestra que la violencia no golpea al país de forma homogénea, sino que se concentra de manera crítica en unas cuantas entidades federativas. El estado de Guanajuato encabeza la lista como la región más letal de este sexenio, registrando un acumulado de 4 mil 568 homicidios. Le siguen de cerca el Estado de México, con 3 mil 084 casos, y Chihuahua, con 3 mil 079 decesos violentos. Estas tres entidades agrupan una parte sustancial de la criminalidad a nivel nacional.
En el extremo opuesto, el informe identifica los estados que han logrado mantenerse como los más seguros del mapa nacional en cuanto a este indicador. Yucatán se consolida a la vanguardia de la tranquilidad pública con apenas 65 homicidios acumulados en el mismo periodo de tiempo, seguido por Durango con 112 casos y Coahuila con 150 registros.
Para los analistas y ciudadanos interesados en la política mexicana, estos datos duros plantean interrogantes profundas sobre la efectividad de las actuales políticas de pacificación y la coordinación entre las fiscalías locales y las fuerzas federales. Aunque el promedio diario muestra una desaceleración respecto al pico del periodo 2018-2024, el umbral de los 40 mil homicidios se superó antes de cumplir los dos primeros años de mandato, lo que mantiene encendidas las alarmas en las regiones más vulnerables del país. La contención de la violencia sigue siendo la asignatura pendiente más urgente para la estabilidad del Estado.




























