En lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, México acumula un total de 62,819 denuncias por robo en la vía pública, una cifra que mantiene en alerta a las autoridades y en constante incertidumbre a los ciudadanos. Según el más reciente informe estadístico de la firma TResearch International, basado en los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con corte a mayo de 2026, el fenómeno delictivo muestra una alta concentración geográfica, donde el Estado de México, la Ciudad de México y Jalisco concentran por sí solos el 59% de todos los casos reportados en el país.
El desglose de los datos duros revela que el Estado de México encabeza el listado nacional con 20,660 registros de asaltos callejeros, seguido por la Ciudad de México con 9,918 denuncias y el estado de Jalisco con 6,260 incidentes. Esta alarmante centralización del delito pone de manifiesto que las zonas metropolitanas más pobladas y con mayor dinamismo político y económico del país siguen siendo los principales focos rojos para los transeúntes.
A pesar de la magnitud de la cifra acumulada en la presente administración, el reporte ofrece un matiz importante respecto a la tendencia de este delito. Durante el mes de mayo de 2026, se registraron 3,532 denuncias formales por robo en vía pública a nivel nacional. Esta cifra representa una disminución del 7% en comparación con el mismo mes de 2025, cuando las fiscalías estatales reportaron 3,814 casos. Si se analiza la perspectiva histórica de largo plazo, el comportamiento de este ilícito ha mostrado un descenso pronunciado desde su punto más crítico registrado en el año 2018, periodo en el que las denuncias alcanzaron su máximo histórico con 95,285 expedientes abiertos.
Sin embargo, para medir el verdadero impacto social del delito en las distintas regiones, los expertos recurren al cálculo de la tasa por cada millón de habitantes, un indicador que modifica sustancialmente el orden de gravedad en el mapa nacional. Bajo esta metodología, el estado de Aguascalientes se posiciona de manera sorpresiva a la cabeza del país con una tasa de 1,432 denuncias por cada millón de habitantes. Muy de cerca le sigue Baja California, que registra una tasa de 1,331 casos, y en tercer sitio se ubica el Estado de México con 1,216 denuncias por millón.
Esta distribución de tasas demuestra que el robo en la vía pública no es un problema exclusivo de las megalópolis tradicionales, sino que golpea con severidad a entidades federativas de menor tamaño pero con dinámicas fronterizas o de intenso crecimiento urbano. La persistencia de estas cifras reaviva el debate en los círculos políticos sobre la efectividad de las estrategias de cuadrantes y el despliegue de la Guardia Nacional, consolidándose como uno de los principales retos de gobernabilidad y paz social para la agenda del gobierno federal y las administraciones locales en la segunda mitad del año.



















