A 641 días de haber iniciado la actual administración federal, el panorama de la seguridad en México muestra señales de transformación estructural. Los datos históricos recopilados revelan que el país acumula un total de 42,561 homicidios dolosos en lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. No obstante, la cifra central que captura la atención de analistas y ciudadanos es la marcada tendencia a la baja en la incidencia mensual de este delito. Mientras que en octubre de 2024 se registraron 2,999 homicidios, para junio de 2026 la cifra descendió a 1,221 casos, lo que representa una reducción de más del 50% en el transcurso de 22 meses de gobierno.
Al promediar el comportamiento diario de este delito, la actual gestión registra una media de 67 homicidios al día, marcando un contraste con los periodos presidenciales anteriores. Durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, el promedio diario se situó en 95 víctimas, alcanzando un total de 202,336 homicidios. Por su parte, el sexenio de Enrique Peña Nieto cerró con una media de 71 casos diarios y un acumulado de 156,066; mientras que Felipe Calderón Hinojosa concluyó su administración con un promedio de 55 homicidios al día y un total de 120,463 asesinatos registrados.
El desglose geográfico del fenómeno de la violencia revela que la problemática mantiene una fuerte concentración en regiones específicas del territorio nacional. Guanajuato encabeza la lista como la entidad federativa con la mayor incidencia delictiva del periodo, acumulando 4,621 homicidios. Le siguen el estado de Chihuahua, con un registro de 3,126 casos, y el Estado de México, que contabiliza 3,123 víctimas. En el extremo opuesto, Yucatán se consolida como el estado más seguro del país al reportar únicamente 67 homicidios dolosos en el mismo lapso, seguido por Durango con 113 y Coahuila con 155 casos.
La comparativa de los primeros siete meses de cada año ilustra la velocidad de la reducción de la violencia en el país. Entre enero y julio de 2026 se contabilizaron 8,813 homicidios a nivel nacional, una cifra que equivale a una disminución del 47% respecto al mismo periodo de 2025, cuando se documentaron 16,488 casos. Si se contrasta con los primeros siete meses de 2024, el último año del gobierno anterior, la caída es aún más pronunciada frente a las 18,858 víctimas reportadas en aquel momento. Estos indicadores muestran que el promedio diario de víctimas en los meses transcurridos de 2026 se ubica en 52, rompiendo la barrera de los 90 a 100 homicidios diarios que caracterizaron los años previos.
A pesar de la inercia delictiva heredada de administraciones pasadas y de los desafíos persistentes en entidades críticas, el análisis de los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y del INEGI evidencia un punto de inflexión en la contención de la violencia criminal. Los números indican que el diseño de la estrategia federal actual empieza a reflejarse de manera paulatina en las estadísticas delictivas, delineando un escenario donde la pacificación del país avanza de forma diferenciada pero constante en los indicadores clave del territorio mexicano.




















