La transición energética en México ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una realidad contundente en el mercado automotriz. Al inicio de este 2026, las cifras confirman un cambio de paradigma: la venta de vehículos híbridos y eléctricos alcanzó las 14,173 unidades tan solo en el mes de enero. Este avance no es fortuito, sino el resultado de una trayectoria ascendente que refleja un cambio estructural en las preferencias de los consumidores mexicanos y en la oferta disponible en el país.
Para poner en perspectiva este crecimiento, basta mirar una década atrás. En 2016, apenas se comercializaban poco más de 8 mil unidades de este tipo al año; para el cierre de 2025, la cifra se catapultó hasta las 146,123 unidades. Este salto representa un crecimiento acelerado que ha llevado a estos vehículos a ocupar hoy el 10.8% del mercado total de autos vendidos en territorio nacional, una cifra récord si consideramos que hace diez años su participación era un marginal 0.5%.
Concentración y liderazgo regional
A pesar de la expansión nacional, la adopción de estas tecnologías muestra una marcada concentración geográfica. Tres entidades federativas dominan el panorama, acumulando prácticamente la mitad de las ventas totales en lo que va del sexenio. La Ciudad de México lidera con comodidad la lista con más de 51 mil unidades, seguida por el Estado de México con 26,684 y Nuevo León con 20,021. Juntas, estas tres regiones concentran el 49% del mercado, lo que sugiere que la infraestructura de carga y los incentivos locales están jugando un rol crucial.
Sin embargo, el fenómeno comienza a permear con fuerza fuera del Valle de México y del polo industrial del norte. Estados como Jalisco, con más de 16 mil unidades vendidas, y Guanajuato, que ya supera las 8,400, destacan como puntos clave en el mapa de adopción de la «economía verde». Este dinamismo regional es una señal clara para los tomadores de decisiones y las empresas del sector sobre dónde se requiere reforzar la inversión en electrolineras y servicios especializados.
Un cambio de velocidad en la economía
El año 2024 fue particularmente significativo para esta industria, registrando una variación anual del 67.3% en las ventas. Aunque el ritmo de crecimiento se ha estabilizado ligeramente en el último año, la tendencia sigue siendo positiva y robusta. La creciente oferta de modelos más asequibles, junto con una mayor conciencia ambiental y los beneficios fiscales que estos vehículos ofrecen en México, han sido los motores de esta transformación.
La consolidación de este segmento no solo impacta en el medio ambiente, sino que redefine la economía nacional. La movilidad eléctrica está ganando terreno de forma irreversible, marcando una hoja de ruta clara para la industria automotriz en México durante los próximos años. El reto ahora será cerrar la brecha entre los estados líderes y el resto del país para que la electrificación sea, verdaderamente, un fenómeno nacional.






































