¡Órale, compadre! Manuela Obrador Narváez, prima del viejo lobo de Macuspana, no se aguantó las ganas y en un mitin en Palenque soltó lo que traía atragantado y opina de Donald Trump: “es un tipo asqueroso” y que viene nomás a “robar los recursos naturales de México”. Sin anestesia, como quien pide un taco al pastor con todo y salsa.
La delegada del Bienestar en Chiapas, con su estilo directo de morenista de hueso colorado, le entró al quite al vecino del norte. Nada de diplomacia barata ni rodeos. Lo llamó burdo, asqueroso y con hambre de petróleo, litio y lo que se le ponga enfrente. Palabras que retumbaron como cohete en feria.
Uno se imagina la cara del inquilino de la Casa Blanca al leer esto. Trump, que no se caracteriza precisamente por ser de los que se tragan sapos calladitos, debe haber soltado una de sus carcajadas o, peor aún, un tuitazo (o como se llame ahora) con mayúsculas. ¿Le caerá en gracia o le dará por mandarle otra cartita al primo Andrés Manuel pidiendo disculpas “a nombre de la familia”?
Porque AMLO ya nos tiene acostumbrados a esas epístolas educadas donde pide perdón por todo México. ¿Vendrá ahora una nueva misiva por la prima Manuelita? “Estimado presidente Trump, mi familia es muy efusiva, ya sabe cómo es la cosa…”. Sería el colmo del circo político.
Al final, Manuela dijo lo que muchos piensan pero pocos se atreven a soltar en voz alta. Habrá quien la aplauda por defender la soberanía y quien la critique por meter la pata hasta el fondo. Pero una cosa es clara: en la 4T hasta las primas tienen opinión y no se guardan nada. ¿Será estrategia, descontrol familiar o simple sinceridad chiapaneca? Mientras tanto, el show continúa y el vecino del norte ya tiene otro motivo para recordar que con los Obrador no se juega.

























