México ha consolidado su posición como una potencia exportadora global al registrar un nivel histórico en sus ventas al exterior durante marzo de 2026. De acuerdo con el reporte de la Balanza Comercial de Mercancías presentado por el INEGI, las exportaciones mexicanas alcanzaron los 70,727 millones de dólares, lo que representa un crecimiento anual del 27.7%. Este dinamismo permitió que el mes cerrara con un superávit comercial de 5,932 millones de dólares, un alivio significativo tras los déficits registrados a inicios de año.
El motor principal de este avance fue el sector manufacturero, que por sí solo exportó bienes por un valor de 64,722 millones de dólares. Al interior de este rubro, destacaron crecimientos explosivos en la minerometalurgia (+61.8%) y un sólido avance en equipos eléctricos y electrónicos (+17.8%). Aunque las exportaciones automotrices hacia Estados Unidos mostraron una ligera baja del 3.4%, este sector logró compensar la cifra con un impresionante repunte del 39.2% en otros mercados internacionales, demostrando la diversificación de la industria mexicana.
Radiografía del primer trimestre
Pese al excelente desempeño de marzo, el acumulado de los primeros tres meses de 2026 muestra los retos que aún enfrenta la economía nacional:
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Déficit Trimestral: El primer trimestre cerró con un déficit comercial de 1,012 millones de dólares, cifra superior a los 269 millones reportados en el mismo periodo de 2025.
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Contraste Petrolero: Mientras las exportaciones no petroleras crecieron un 19.7% en el trimestre, las petroleras sufrieron una caída del 25.5%, reflejando una menor plataforma de producción y exportación.
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Importaciones al alza: Las importaciones totales en marzo sumaron 64,795 millones de dólares (+24.3%), impulsadas principalmente por bienes de uso intermedio necesarios para la producción industrial.
Relación con el exterior
El mercado estadounidense sigue siendo el destino prioritario, con un avance anual del 28.2% en las exportaciones no petroleras dirigidas a ese país. Sin embargo, el crecimiento hacia el resto del mundo fue aún más vigoroso, alcanzando un 36.9%.
Este panorama de claroscuros —récord de exportaciones frente a un déficit trimestral persistente— se da en un contexto clave para la política económica de México, con la mira puesta en la próxima revisión del T-MEC y la necesidad de mantener el flujo comercial frente a la incertidumbre global.






























