Hacer que las personas quieran

0
232

A propósito de mi columna anterior (“Aturdidos”. Diario Provincia, Michoacán 02/05/2015) recibí el siguiente comentario: “Me parece muy bien lo que escribe, pero eso ya lo sabemos todos! Mejor escriba cómo vamos a solucionarlo y sobre todo qué hacen los personajes de influencia como usted y como muchos otros para poner un granito de arena, porque sinceramente no lo veo!”

Reconozco que no es la primera vez que me lo dicen. A decir verdad cada vez es más constante. Hay una necesidad y una añoranza de cambio pronto. La situación compleja revive la tensión eficacia-fondo-tiempo… el tiempo apremia y al mismo tiempo limita. Inevitable necesidad de revisar el compromiso y la responsabilidad para incidir eficaz y positivamente.

Tiene toda la razón la lectora! Denunciar y describir la realidad no basta -aunque algunos todavía se nieguen a aceptarla-. Es necesario pasar a la acción para transformarla. La crisis por la que atravesamos va más allá del aspecto social y político, atañe a la persona misma y a su forma de relacionarse en comunidad, y por tanto el cambio es de índole cultural y trascendental.

-Publicidad-

Para ello no hay recetas infalibles ni soluciones generales. La respuesta dependerá del compromiso de cambio que cada quien asuma frente a una realidad que constantemente nos interpela. Sí, es indispensable que todos sumemos esos “granitos de arena”, pues efectivamente hay mucho por hacer y en el conjunto parece no verse ni destacar…es el heroísmo de la cotidianidad que parte de reconocer que los frutos no serán inmediatos pero la entrega a esa tarea sí que debe ser constante.

Creo que hoy, especialmente a quienes pretendemos generar opinión pública o a los que tenemos una responsabilidad en los organismos autónomos o intermedios de la sociedad civil nos corresponde construir un auténtico diálogo que, además de señalar y denunciar con energía lo que hay que corregir- , permita suministrar los instrumentos intelectuales y morales para que cada uno sea capaz de hacer el bien por propio convencimiento. Eso implica encontrar y resaltar las cualidades de todos, apelando al cambio con incansable sentido positivo y respetando absolutamente la libertad del que piensa distinto…

Implica formar un clima de confianza con la seguridad que da el saber que la expectativa de los demás en relación a nuestro propio comportamiento funcionará como motivación de nuevas acciones.

Implica motivar, mover, testimoniar…plantear….abrir nuevos horizontes y plantear nuevos retos llenos de sentido.

Por supuesto que un planteamiento así resulta claramente contracíclico -por no decir contracultural- sobre todo ahora que la lógica político-electoral imperante nos inunda de soluciones falaces y diagnósticos superficiales e incompletos que pretenden presentarse como vías de fondo para resolver los complejos retos a los que nos enfrentamos…. Sin duda la respuesta pasa por reconocer que no sólo es un trabajo de brazos sino de auténtica provocación. Sí, de esa provocación que a base de abrir horizontes y plantearnuevas posibilidades vitales genera y motiva un proyecto común del cual sentirse parte como entusiasta protagonista…Tremendo reto eso de hacer que las personas quieran.


There is no ads to display, Please add some

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí