La seguridad en el sector financiero mexicano enfrenta un panorama complejo. Durante el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum se han denunciado un total de 140 casos de robo a bancos en el país, de acuerdo con el corte estadístico más reciente de mayo de 2026 emitido por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. El informe revela que el problema, lejos de estar erradicado, muestra focos rojos muy claros donde las organizaciones criminales concentran sus operaciones, encendiendo las alertas de las autoridades federales y locales.
Los datos del último mes analizado confirman una tendencia preocupante a corto plazo. En mayo de 2026 se registraron 6 denuncias por este delito en territorio nacional, lo que representa un incremento del 20% en comparación con el mismo mes de 2025, cuando se reportaron 5 casos. A pesar de este repunte mensual, la perspectiva histórica muestra un descenso drástico en la última década: el delito de robo a bancos cayó de su punto más alto con 614 casos en el año 2015 a 101 denuncias al cierre de 2025. En lo que va del año 2026, el corte acumulado hasta mayo suma 39 carpetas de investigación.
El análisis geográfico del reporte de la consultora TResearch detalla que tres entidades federativas concentran el 35% de todos los asaltos bancarios ocurridos durante la presente administración federal. El estado de Veracruz lidera la lista nacional con 17 registros acumulados, seguido muy de cerca por Guerrero y Chihuahua, con 16 casos denunciados en cada demarcación. En contraste, estados como Guanajuato, Ciudad de México y el Estado de México registran menores incidencias con 13, 12 y 10 casos respectivamente, mientras que más de una decena de entidades se mantienen en ceros durante este periodo.
Sin embargo, cuando el delito se mide bajo la variable de tasa por cada millón de habitantes para evaluar el impacto real en la población, la distribución del riesgo cambia. Bajo este criterio, el estado de Guerrero encabeza la lista con una tasa de 5 denuncias por cada millón de ciudadanos. En esta medición de impacto per cápita, le siguen las entidades de Chihuahua y Colima, ambas con una tasa de 4 registros, consolidándose como las zonas con mayor vulnerabilidad proporcional para las sucursales bancarias y sus usuarios.
La evolución de estas cifras históricas y el reciente aumento del 20% en la incidencia mensual de mayo abren el debate sobre la efectividad de las estrategias de vigilancia coordinadas entre las corporaciones policiacas y los sistemas de seguridad privada de las instituciones financieras. Para los analistas políticos y expertos en seguridad, contener este delito en los estados del sureste y del norte del país resulta una tarea prioritaria para garantizar la estabilidad económica y la confianza de los inversionistas en las distintas regiones afectadas.





















