La violencia familiar en México se mantiene como uno de los desafíos más persistentes y complejos en la agenda de seguridad pública del país. De acuerdo con el más reciente reporte de la firma consultora TResearch International, basado en cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante el actual sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum se han acumulado un total de 328,773 denuncias por este delito.
La magnitud del problema resalta de manera particular al observar el comportamiento mensual. Tan solo en marzo de 2026, las fiscalías de las diferentes entidades federativas registraron 23,895 carpetas de investigación por violencia intrafamiliar. Esta cifra representa un incremento marginal del 1% en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando se reportaron 23,561 casos, lo que evidencia que la tendencia delictiva se mantiene estancada en niveles alarmantemente altos.
Al analizar la distribución geográfica de los datos del sexenio, resalta una fuerte concentración en tres entidades específicas de la República Mexicana. La Ciudad de México encabeza la lista nacional con 40,717 casos denunciados. Le sigue muy de cerca el Estado de México con 32,319 registros y Nuevo León en la tercera posición con 23,040 denuncias. En conjunto, estas tres demarcaciones aglutinan 96,076 casos, lo que equivale prácticamente al 29% de toda la incidencia delictiva reportada en el territorio nacional durante la presente administración federal.
Sin embargo, el panorama cambia drásticamente cuando el delito se analiza bajo la lupa de la densidad poblacional. Al calcular la tasa de denuncias por cada millón de habitantes, los estados con menor población absoluta muestran las frecuencias más preocupantes. Colima se ubica como el punto más crítico del país con una tasa de 7,263 denuncias por millón. Detrás se posicionan Baja California Sur con 5,134 y Baja California con 5,130 casos por cada millón de personas. Estos números superan con creces el promedio general de la República Mexicana, el cual se sitúa en 2,589 registros por millón.
Desde una perspectiva histórica a largo plazo, las estadísticas de la última década muestran un incremento sustancial en la cultura de la denuncia o en la prevalencia del delito. En el año 2015 se contabilizaban 127,424 casos anuales a nivel nacional. Para el cierre de 2025, la cifra anual escaló hasta las 266,755 denuncias. Cabe destacar que el techo histórico de esta serie estadística se alcanzó en el año 2023, periodo en el que las autoridades abrieron un récord de 284,203 carpetas de investigación. En lo que va del año 2026, el corte acumulado ya alcanza los 62,018 casos, proyectando un escenario que continuará presionando las estrategias de pacificación y prevención social del gobierno de México.






























