En las redes sociales anda que arde el pleito entre Alejandro “Alito” Moreno y Ricardo Monreal. El dirigente nacional del PRI mandó una carta formal a los departamentos de Estado, Justicia y Tesoro de Estados Unidos pidiendo que declaren a **Morena** como organización terrorista por sus supuestos pactos con el crimen organizado. Según Alito, hay “claros vínculos” y no se puede tolerar más.
En redes, muchos priistas y opositores aplauden: “Por fin alguien lo dice en voz alta”, “Morena es narcoestado puro”, comentan en X y Facebook. Circulan videos donde Alito acusa directamente a Morena de proteger a cárteles y destruir la democracia. Algunos usuarios comparten supuestos reportes de inteligencia y hasta fotos de reuniones sospechosas que, según ellos, prueban todo. Pero ojo, la mayoría de esas “pruebas” siguen sin confirmarse y andan más en el terreno del rumor.
Del otro lado, Ricardo Monreal no se quedó callado y le respondió con todo: “Es una vulgar tontería” sin sustento jurídico ni político. El coordinador morenista dice que esto solo busca llamar la atención y que nadie en su sano juicio puede etiquetar a un partido político legal como grupo terrorista. En los comentarios de los morenistas en redes, lo celebran: “Alito está desesperado”, “Tiene miedo porque le van a caer con todo”, “Puro payaso vendepatria”. Hay quien lo acusa de buscar protección gringa porque sus propios problemas legales lo tienen contra la pared.
¿Quién tiene razón? Esa es la pregunta que todos se hacen en los hilos. Por un lado, Alito toca un nervio que mucha gente siente: las acusaciones constantes de narco-candidatos, gobernadores señalados y la percepción de que en algunos lugares el crimen manda más que el gobierno. Por el otro, Monreal tiene punto en lo jurídico: declarar terrorista a un partido político mayoritario, con millones de votos, es algo muy fuerte y difícil de sostener sin evidencia sólida que convenza hasta a los gringos.
En redes circula de todo: desde memes de Alito pidiendo asilo político hasta hilos morenistas recordando los pecados del PRI. Versiones no confirmadas hablan de que esta movida es parte de una estrategia opositora para internacionalizar el tema de la seguridad rumbo a las elecciones del 2027. Otros dicen que es puro desespero de quien ve su partido hecho trizas.
Al final, esto huele a política pura: golpes bajos, acusaciones graves y mucho ruido. Habrá que ver si Washington responde algo o si se queda en el puro escándalo mediático. Mientras, los ciudadanos seguimos viendo el mismo circo de siempre. ¿Será estrategia genial o simple tontería? Las redes ya eligieron bandos, como siempre.





























