El acceso a internet en los hogares mexicanos vivió una transformación radical en la última década. De acuerdo con el más reciente informe de la consultora TResearch International, publicado en junio de 2026, el porcentaje de viviendas con conexión prácticamente se duplicó en los últimos diez años. Mientras que en 2015 apenas el 39.1% de las familias contaba con este servicio, para 2025 la cifra se catapultó al 78.3%, lo que significa un aumento de más de 39 puntos porcentuales.
Este avance no solo transforma la vida cotidiana, sino que redefine por completo el tablero de la comunicación y la participación ciudadana en el país. El reporte detalla que el 86.1% de las personas mayores de six años ya son usuarias activas de la red, un crecimiento notable frente al 57.4% registrado una década atrás. Este masivo ecosistema digital representa un espacio crucial para la discusión pública y la difusión de ideas.
El análisis geográfico y político del estudio revela que la Ciudad de México se consolida como el principal bastión digital del país, liderando a nivel nacional con el 90.5% de sus hogares conectados a la red. No obstante, uno de los hallazgos más relevantes para las políticas públicas es la reducción de la brecha digital en las comunidades rurales. Aunque persiste una diferencia frente a las zonas urbanas —donde el 88.9% de la población usa internet—, los entornos rurales muestran un avance sólido al alcanzar ya un 75.2% de conectividad, lo que abre nuevas vías de integración para sectores históricamente relegados.
En cuanto a los hábitos de consumo, la población mexicana da una prioridad absoluta al entretenimiento digital. El consumo de contenido audiovisual domina las pantallas en todo el territorio: lo aprovecha el 81.0% de los internautas en las ciudades y el 67.2% en el campo. En contraste, las actividades que implican transacciones económicas o interacción con las instituciones muestran un desarrollo más moderado. Por ejemplo, los trámites o la interacción directa con plataformas del gobierno son utilizados por el 38.2% de los usuarios urbanos y el 24.7% de los rurales, lo que evidencia las áreas de oportunidad pendientes para la digitalización de los servicios públicos.
Finalmente, el reporte ofrece datos valiosos sobre la inclusión de comunidades originarias en la era digital, señalando que el 26.6% de los usuarios de internet en el país se autoadscribe como indígena, mientras que un 4.7% habla alguna lengua indígena. En el rubro de la telefonía móvil, la modalidad de prepago se mantiene como la reina indiscutible del mercado mexicano, siendo la opción elegida por el 79.3% de los usuarios de celular, muy por encima del esquema de pospago, que apenas representa el 15.7%. Estas cifras confirman que, si bien la conectividad avanza a paso firme, el acceso sigue condicionado por las realidades económicas del bolsillo de los mexicanos.





















