México vive un momento sin precedentes en su mercado laboral. Al cierre de febrero de 2026, la tasa de desocupación en el país se ubicó en un 2.6%, lo que representa que solo 1.6 millones de personas se encuentran actualmente en busca de una oportunidad de trabajo. Esta cifra no solo es positiva en el corto plazo, sino que marca una tendencia de estabilidad que ha caracterizado la gestión económica actual.
Lo más relevante de este reporte es la comparación directa con administraciones pasadas. Mientras que en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador el promedio de desempleo fue de 3.5% , y en periodos anteriores como los de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto las tasas rondaron el 4.7% y 4.1% respectivamente , hoy el promedio del sexenio de Claudia Sheinbaum se mantiene firme en un 2.6%.
Una tendencia a la baja
El análisis mensual revela que el mercado laboral mexicano sigue absorbiendo mano de obra de manera constante. Tan solo entre enero y febrero de este año, la tasa de desempleo logró descender una décima de punto, pasando del 2.7% al 2.6%. En términos reales, esto significó que 100 mil personas abandonaron las filas del desempleo en un solo mes, bajando la cifra total de 1.7 a 1.6 millones de desocupados.
Esta dinámica sugiere que las políticas de ocupación están surtiendo efecto, permitiendo que la economía mexicana mantenga un dinamismo superior al de las últimas dos décadas. De hecho, al observar el comparativo histórico desde el año 2005, los niveles actuales son de los más bajos registrados por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.
El panorama bajo la lupa
A pesar de la estabilidad, el promedio sexenal de la administración de Sheinbaum ha tenido ligeras fluctuaciones naturales. Durante el último año, la tasa ha oscilado entre picos de 3.0% en momentos específicos de 2025 y valles de hasta 2.2%. Sin embargo, la constante se ha mantenido por debajo de la barrera del 3%, consolidando un promedio que hasta ahora supera los resultados de sus tres antecesores directos.
Por otro lado, si recordamos los momentos más críticos de la historia laboral reciente, el sexenio de AMLO enfrentó el reto de la pandemia en 2020, donde el desempleo llegó a dispararse hasta el 5.4% en junio de ese año. La recuperación posterior y la inercia positiva han permitido que la actual administración reciba y mantenga un mercado mucho más robusto.
Con estos datos, México se posiciona con un indicador de pleno empleo técnico, lo que genera un escenario de certidumbre para la inversión y el consumo interno. La clave para los próximos meses será observar si esta cifra del 2.6% puede sostenerse o incluso bajar más, en un entorno global que sigue siendo cambiante.






























