El debate sobre la seguridad pública y la violencia de género en México ha dado un giro inesperado con la publicación de las cifras más recientes. Durante el mes de mayo de 2026, el país registró un total de 50 denuncias por el delito de feminicidio, lo que representa una disminución del 22 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado, cuando se reportaron 64 casos. Este descenso en la incidencia delictiva coloca los reflectores sobre las estrategias gubernamentales actuales.
Al analizar el panorama completo de los primeros cinco meses de este año, los números confirman una tendencia a la baja que comenzó a delinearse hace unos años. Entre enero y mayo de 2026, las autoridades mexicanas acumularon 269 denuncias por feminicidio a nivel nacional. La cifra resulta menor frente a las 294 carpetas de investigación que se abrieron durante el mismo periodo del año anterior, consolidando una racha de reducciones anuales consecutivas.
Los registros históricos muestran que el periodo de enero a mayo alcanzó su punto más crítico en el año 2022, cuando se contabilizaron 425 casos. A partir de ese momento, la estadística criminal inició un descenso paulatino pero constante: la cifra pasó a 369 incidentes en 2023, se situó en 367 durante el año 2024, bajó radicalmente a 294 en 2025 y finalmente llegó a los 269 reportes vigentes en la anualidad en curso.
Para el público interesado en la política nacional, el impacto de estas cifras se mide directamente en el tablero de la administración federal. En lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, México acumula un total de 1,192 feminicidios. La distribución temporal de este indicador muestra que durante el año 2025 se concentró la mayor cantidad de eventos con 721 casos registrados, mientras que el corte parcial de los primeros meses del presente año aporta los 269 casos ya mencionados.
La geografía de la violencia de género bajo la actual administración también revela datos contundentes sobre los retos locales en materia de procuración de justicia. El estado de Sinaloa encabeza la lista nacional de denuncias por feminicidio con un acumulado de 116 casos en este periodo presidencial. En segundo lugar se ubica el Estado de México, que registra 99 carpetas de investigación, seguido muy de cerca por la Ciudad de México, que suma 81 denuncias formales.
La evaluación a largo plazo de este fenómeno delictivo permite contrastar la situación actual con los periodos previos de la historia política reciente. La base de datos oficial reporta que, sumando el historial completo, el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador cerró con un saldo acumulado de 5,556 denuncias por este grave delito, sumando un gran total histórico nacional de 6,750 casos al añadir la gestión vigente. La evolución de la seguridad y el combate integral a la impunidad de género continuarán siendo temas prioritarios en la agenda legislativa de los partidos políticos y un reto indispensable para la pacificación definitiva de todas las regiones de todo el territorio mexicano.





















