¡Órale, compadres! Imagínense la escena: un morenista con playera de “Primero los pobres” gritando en mítin que hay que apretarse el cinturón porque “el neoliberalismo nos dejó en la ruina”. Y mientras tanto, en la oficina de finanzas del partido, están contando billetes como si fueran confeti en carnaval de Río. ¡Pura austeridad de mentiras!
Para 2025, el INE les va a soltar a los partidos unos 7 mil 354 millones de pesos. ¿Adivinen quién se lleva el pastel más grande, con cereza y todo? Morena, con casi 2 mil 487 millones solo para “actividades ordinarias”. O sea, para pagar sueldazos, volantes que nadie lee y spots donde prometen lo mismo desde hace siete años. Comparen eso con el resto del continente, porque la burla es internacional.
En Argentina, el partido que más lana recibe apenas junta el equivalente a 69 millones de pesos mexicanos. Morena se lleva 63 veces más. ¡Sesenta y tres veces! Con eso podrían haber comprado medio Buenos Aires y todavía les sobra para un asado eterno. En Brasil, con sus 29 partidos peleándose las migajas, el total para campañas equivale a la mitad de lo que recibe Morena, un partido que solito los dobla como si nada. ¿Y Perú? Sus 43 partidos se reparten como 35 millones de pesos al año. Morena multiplica eso por 72. ¡Setenta y dos! Con esa lana los peruanos podrían haber reconstruido Machu Picchu en oro macizo y todavía les alcanzaba para un ceviche presidencial.
Pero lo mejor es el remate: mientras piden recortar al INE por “excesos”, mientras congelan becas o ajustan pensiones, sus cuentas bancarias están más gordas que el ego de un diputado en campaña. “Es para fortalecer la 4T”, dicen con cara de no haber roto un plato. Claro, fortalecerla con el erario ajeno. ¡Qué bonito el socialismo de escritorio!
Respeto a la presidenta, que al menos se la pasa chambeando de sol a sol, pero el resto del changarro… ¡ay, Dios! Parecen esos tíos que llegan a la carne asada diciendo “yo nomás traigo la sed” y se terminan la chela de todos. Austeridad para el pueblo, chequera abierta para el partido. La transformación es real: transformaron el discurso en meme viviente.
Así que la próxima vez que escuchen “austeridad republicana”, acuérdense: en Morena la única cosa austera es la vergüenza.



































