En las redes sociales se armó la gorda después de que la presidenta Claudia Sheinbaum soltara en Sombrerete, Zacatecas, una frase que ya es trending: “A mucha honra somos frijoleros”. Lo dijo durante la presentación del Plan Frijol, defendiendo el consumo del grano y respondiendo a quienes del “otro lado” usan el término como burla contra los mexicanos. Versiones que circulan en X, Facebook e Instagram aseguran que la mandataria convirtió un insulto en bandera de orgullo nacional, recordando que el frijol se cultiva aquí desde antes de la llegada de los españoles.
Según los videos y publicaciones que se comparten, Sheinbaum enlistó las bondades del frijol —proteínas, hierro, tradición— y llamó a bajar su consumo que, según ella, ha disminuido. “Aquí se cultiva y se come frijol desde tiempos inmemoriales”, remató, en medio de aplausos de los asistentes. Hasta ahí, muchos usuarios lo ven como un mensaje de soberanía alimentaria y apoyo al campo zacatecano, que produce mucho frijol pero se queja de precios bajos.
Pero los comentarios en redes no se quedaron callados y generaron polémica. Un chorro de internautas escribió que la declaración promueve estereotipos en vez de una alimentación variada y equilibrada. “¿Entonces nos van a decir que comamos puro frijol mientras otros comen carne, leche y frutas? A mucha honra, pero con desnutrición no se juega”, comentó una usuaria en Facebook que acumuló cientos de reacciones. Otro en X (@Mauricio_35m) ironizó: “¡Qué lindo ciclo del bienestar! El pueblo come frijol barato, los productores reciben su precio y los amigos cercanos se llevan los contratos de transporte por miles de millones”. Varios usuarios citan que mientras se promueve el frijol, persisten problemas de desnutrición infantil y obesidad por dietas desbalanceadas.
Hay quienes defienden la frase como un acto de dignidad nacional contra el racismo desde Estados Unidos. “Nos dicen frijoleros para ofendernos y la Presidenta lo voltea con orgullo. Eso es tener huevos”, escribió un tuitero con varios likes. Otros lo ven como cortina de humo: “En vez de resolver los precios bajos del frijol para los productores, nos venden orgullo nacional”. Rumores que corren en grupos de WhatsApp y comentarios de Instagram hablan de que el Plan Frijol beneficiaría más a intermediarios que a los campesinos de a pie.
Lo cierto es que la frase ya se volvió meme. Videos editados circulan con música de fondo y frases como “somos frijoleros y orgullosos”, mientras analistas en redes cuestionan si impulsar un solo alimento basta para hablar de buena nutrición. Algunas versiones no confirmadas sugieren que el evento buscaba calmar reclamos de agricultores locales molestos por los bajos precios.
En redes, el debate se divide entre quienes aplauden el nacionalismo gastronómico y quienes exigen políticas que promuevan una canasta básica completa, no solo frijol. Al final, como siempre en estas plataformas, cada quien interpreta la frase según su filtro político. Lo que sí quedó claro es que “a mucha honra somos frijoleros” ya es parte del folclor político del momento.






























