En las redes sociales está que arde el tema de las “cruzadas morenistas”. Usuarios en X y Facebook no paran de comentar el contraste tan curioso: por un lado, Morena pide juicio político y hasta marcha contra la gobernadora Maru Campos por el operativo en Chihuahua donde murieron dos presuntos agentes de la CIA. “¡Violación a la soberanía!”, gritan. Y la presidenta Sheinbaum recuerda que las fiscalías son autónomas, pero parece que solo cuando les conviene.
En cambio, circulan versiones fuertes sobre Rubén Rocha Moya. Una carta atribuida a Ismael “El Mayo” Zambada lo señala en una supuesta reunión el día que mataron a Héctor Melesio Cuén. En redes, la gente pregunta: “¿Por qué no investigan con la misma energía a Rocha?”. Comentarios como “a los suyos los protegen, a la oposición los persiguen” se repiten en miles de publicaciones. Hasta ahora son trascendidos y no hay acusación formal, pero el rumor no para.
Otro punto que saca ronchas en los comentarios es el caso de Tecámac. CNN y otros medios reportaron posible participación de inteligencia de la CIA en la muerte de dos miembros de un cártel. Sheinbaum lo calificó de “falso” y “ficción”. En redes, usuarios ironizan: “Cuando es contra la oposición, sí hay soberanía herida; cuando es nota incómoda, es mentira de los gringos”. Muchos citan que la misma agencia aparece en ambos casos y la reacción cambia según el color político.
También mencionan al exsecretario de Marina, Rafael Ojeda, y una denuncia por huachicol que involucraba familiares políticos y gente de la Armada. Dicen que no se formalizó y que nadie en Morena se rasgó las vestiduras. “Doble rasero total”, escriben en hilos virales.
En los comentarios de usuarios se lee de todo: desde “Morena solo defiende la soberanía cuando le sirve para atacar” hasta “¿dónde quedó la autonomía de las fiscalías cuando se trata de los aliados?”. Son versiones que circulan, algunas confirmadas en notas periodísticas, otras puras suposiciones y enojo ciudadano. Nadie en el oficialismo ha dado una explicación clara que calme las aguas.
Al final, la gente en redes percibe que las batallas por la ley y la soberanía nacional parecen aplicarse con vara distinta. Unos exigen coherencia, otros defienden que cada caso es diferente. Mientras tanto, los comentarios siguen subiendo de tono y la polarización no da tregua. Como siempre en Off the Record: lean, comparen y saquen sus conclusiones, porque lo que sí está confirmado es que el debate está más vivo que nunca.









