Órale, carnales, en las redes anda que arde el tema de los Pre-Criterios de Hacienda. La Secretaría de Hacienda soltó la noticia: el déficit bajará de 4.9% del PIB en 2025 a 4.1% en 2026 y hasta 3.5% en 2027. Suena bonito, ¿verdad? Como cuando te prometen que esta vez sí vas a ahorrar. Pero en los comentarios de X la gente no se la cree tan fácil.
Un usuario como @aocaranza citó directo: “Plantea @Hacienda_Mexico una reducción importante del déficit… Pero la estrategia descansa casi exclusivamente en recortar el gasto público una vez más”. Y remató citando a Valeria Moy: “Luce poco realista”. Miles de likes y retuits. Otro más directo escribió: “Otra vez con la austeridad republicana, pero sin tocar ingresos ni crecer la economía. Al final, ¿quién paga? Nosotros con menos obra y menos apoyo”.
En redes circula fuerte el rumor de que todo el ajuste cae sobre el gasto programable: menos dinero para inversión pública, contención en obras y hasta ajustes en áreas que antes se presumían intocables. Fuentes oficiales defienden que se mantiene el gasto social y los programas de bienestar, pero analistas en los hilos comentan que sin un empujón al crecimiento (que Hacienda proyecta entre 1.9% y 2.9% para 2027, nada del otro mundo), esto solo frena la máquina. Un tuit que se viralizó decía: “Bajan el déficit recortando gasto, pero el PIB no arranca. Es como querer adelgazar dejando de comer y sin hacer ejercicio. Terminas débil”.
Versiones que no están confirmadas pero que se repiten en los comentarios hablan de que las promesas de la presidenta Sheinbaum en programas sociales y el apoyo a Pemex están apretando las cuentas. Un hilo de Bloomberg Línea México menciona que las promesas de gasto limitan la consolidación fiscal. La gente responde: “¿Otra vez el mismo cuento? Recortar inversión para cuadrar números mientras la informalidad sigue en 54% y el crecimiento se queda en veremos”.
Lo que sí es versión confirmada es que la deuda pública subirá a 54.7% del PIB en 2026 y a 55% en 2027, según los propios documentos. En los comentarios se lee de todo: desde quienes aplauden la disciplina fiscal (“por fin responsabilidad”), hasta los que se enojan: “Con tanto recorte, ¿dónde queda el nearshoring y el crecimiento que nos venden?”.
El chiste que circula es que Hacienda quiere llegar al 3.5% con pura tijera, sin reforma fiscal profunda ni estímulos fuertes. Algunos usuarios suponen que si el crecimiento se cae por abajo de lo esperado, el ajuste se complicará y tocará más gasto social. Otros defienden que sin bajar el déficit primero no hay confianza para invertir.
Al final, lo que queda claro en redes es la desconfianza: todos queremos finanzas sanas, pero no a costa de paralizar el país. ¿Será que esta vez el ajuste sí jala o solo será otro recorte que nos deja más flacos y con menos futuro? Rumores, trascendidos y números oficiales dicen que la tijera ya está afilada. Ustedes qué opinan en los comentarios.





























