El pasado reciente dejó una escena que resume con precisión quirúrgica la brecha entre el discurso político y la conducta real de quienes lo enarbolan. Gerardo Fernández Noroña, senador de Morena, expresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República y autoproclamado defensor de las causas populares y de los pueblos originarios, protagonizó un episodio que no tardó en circular en redes sociales y generar un debate nacional sobre la autenticidad de sus convicciones.
Durante un mitin realizado en Huehuetla, municipio de la Sierra Norte de Puebla habitado por la comunidad totonaca —pueblo con una lengua propia y una identidad cultural que se remonta siglos antes de la Colonia—, Fernández Noroña se dirigió a los asistentes en español. Al percatarse de que buena parte de los presentes no dominaba el idioma castellano, el legislador reaccionó con evidente fastidio. Durante el evento, el legislador preguntó a los presentes: «A ver, nomás para hacerme una idea, ¿quiénes entienden español? Alcen la mano. No, pues andamos valiendo madre». El comentario generó reacciones inmediatas entre quienes lo presenciaron y en las plataformas digitales.
La ironía de la incongruencia
El episodio adquiere su mayor peso al contraponerse con el historial discursivo del propio Noroña. En múltiples ocasiones, el senador ha criticado a la oposición por lo que califica como uso político e instrumental de las comunidades indígenas. Fernández Noroña lamentó que las comunidades indígenas estén privadas de servicios de salud, infraestructura, caminos, espacios culturales y de recreación, en intervenciones donde se ha presentado como un aliado genuino de los pueblos originarios.
Sin embargo, cuando la realidad de esas comunidades —que incluye el uso cotidiano de lenguas distintas al español, un derecho reconocido por la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas— se interpuso entre él y su auditorio, la reacción no fue de respeto ni de adaptación, sino de irritación. La pregunta que surge de manera inevitable es: ¿para quién era, entonces, ese mitin?
La lengua como derecho, no como obstáculo
Huehuetla es un municipio totonaco de la Sierra Norte de Puebla donde la lengua originaria no es un rasgo folclórico sino un componente activo de la vida diaria. El totonaco de Huehuetla es una de las variantes del totonaco, perteneciente a la familia totonacana, y se mantiene vivo en ceremonias, en la transmisión de cuentos y leyendas, y en el uso cotidiano dentro de la comunidad. Que un legislador que se presenta ante el país como defensor de estas comunidades llegue a un mitin sin intérprete, sin materiales en lengua originaria y sin ninguna consideración para la realidad lingüística local, revela no solo imprevisión sino un desdén que contradice en los hechos lo que afirma en los estrados del Senado.
La frustración pública de Noroña no es un desliz menor. Es un síntoma de una práctica política muy arraigada en México: la instrumentalización de los pueblos indígenas como imagen y discurso, sin una relación real con su cultura, su idioma ni sus necesidades cotidianas. Acudir a una comunidad totonaca a dar un discurso en español, sin prever la barrera lingüística, es una omisión que cualquier gestor de base conocedora de esa región habría evitado desde la planeación del evento.
El patrón de la polémica
Este no es el primer episodio en que Noroña exhibe una distancia entre sus palabras y su conducta. En 2021 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación confirmó una sanción emitida por el INE, la cual incluyó la obligación de tomar cursos de sensibilización y emitir una disculpa pública por violencia política contra una legisladora. El patrón que emerge no es el de un político que comete errores aislados, sino el de uno cuyo temperamento entra en conflicto recurrente con los valores que proclama representar.
Lo ocurrido en Huehuetla no indigna porque Noroña haya cometido un error logístico. Indigna porque ese error expone que, detrás del discurso de defensa de los pueblos originarios, puede no haber mucho más que discurso.




























