El mercado laboral mexicano cerró noviembre de 2025 con un balance de marcados contrastes que define la agenda económica del país. Según los datos más recientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), México alcanzó un total de 22,837,768 trabajadores afiliados, lo que representa un máximo histórico para la seguridad social. Sin embargo, detrás de esta cifra global y un crecimiento anual del 0.9%, se esconde una profunda disparidad regional que dibuja dos realidades distintas: un centro del país que despega con fuerza y zonas industriales y petroleras que enfrentan retrocesos preocupantes.
En el transcurso del último mes, se generaron 48,595 nuevos puestos de trabajo formales en comparación con octubre, lo que equivale a un avance mensual del 0.2%. Este incremento permite que el promedio de asegurados durante el actual sexenio se consolide en los 22.6 millones de trabajadores, reflejando una estabilidad general que, no obstante, se ve matizada por dinámicas locales muy divergentes. El análisis detallado por entidad federativa revela que el dinamismo económico no se distribuye de manera uniforme, planteando retos significativos para la política de desarrollo regional.
El gran motor del empleo en este periodo ha sido el Estado de México, entidad que lidera la creación de plazas laborales con un impresionante crecimiento anual del 5.7%. Le siguen la Ciudad de México con un avance del 4.2% e Hidalgo con un 3.0%. Estos tres estados del centro del país han logrado capturar la mayor parte de la inversión y el crecimiento reciente. Actualmente, la capital del país se mantiene como el principal polo de empleo formal con 3.69 millones de afiliados, seguida por Jalisco (2.07 M), el Estado de México (2.02 M) y Nuevo León (1.97 M).
En el otro extremo, el mapa laboral muestra señales de alarma en estados que tradicionalmente han sido pilares económicos. El caso más crítico es el de Campeche y Tabasco, que registraron caídas anuales del -8.2% y -7.6% respectivamente. Estas cifras sugieren una contracción severa en las actividades ligadas al sector energético en el sureste. A este escenario se suman retrocesos en estados industriales del norte como Sonora (-2.7%), Coahuila (-2.3%) y Baja California (-2.1%), lo que indica una pérdida de dinamismo en la frontera norte que contrasta con el auge del centro de la República.
A nivel histórico, la evolución de la afiliación al IMSS ha sido notable, duplicando la cifra registrada en 1997, cuando apenas se superaban los 10 millones de trabajadores. No obstante, el crecimiento actual del 0.9% es moderado si se compara con los picos de expansión de años previos, donde las tasas anuales superaban el 4%. Para los interesados en la política mexicana, estos datos de TResearch subrayan la necesidad de estrategias de reactivación enfocadas en los polos que hoy presentan números rojos, evitando que la brecha económica entre las regiones del país se siga ensanchando.






























