El Banco de México (Banxico) presentó su informe sobre la Balanza de Pagos para el primer trimestre de 2026, revelando cómo el panorama internacional y las crecientes tensiones geopolíticas globales han comenzado a impactar las cuentas externas del país. Para quienes siguen de cerca la política económica nacional, este reporte ofrece una radiografía precisa de la entrada y salida de divisas en un contexto de alta incertidumbre mundial.
Durante el periodo de enero a marzo de 2026, la cuenta corriente de México —que registra el intercambio de bienes, servicios y transferencias con el exterior— reportó un déficit de 15,878 millones de dólares (mdd). Este saldo negativo representa una ampliación frente al déficit de 13,338 mdd registrado en el mismo lapso del año pasado. De acuerdo con el banco central, este resultado se debió principalmente a un incremento en los déficits de la balanza comercial de mercancías y de la cuenta de servicios, a lo cual se sumó un menor superávit en la balanza de ingresos secundarios, fuertemente vinculada al flujo de remesas.
Estabilidad en la inversión extranjera, pero con matices
En el terreno de la cuenta financiera, el país registró un endeudamiento neto frente al resto del mundo que se tradujo en una entrada de recursos por 13,145 mdd. Uno de los puntos más relevantes para el análisis político y empresarial fue el comportamiento de la Inversión Extranjera Directa (IED).
Durante este primer trimestre, México captó un total de 23,591 mdd por concepto de IED, lo que representó un incremento anual del 10.4% en comparación con las cifras preliminares del mismo periodo de 2025. No obstante, al analizar las entrañas de este indicador, resalta que el motor principal sigue siendo la reinversión de utilidades de empresas ya establecidas, la cual sumó 22,222 mdd (equivalente a más del 94% del total). En contraste, las nuevas inversiones aportaron 1,705 mdd, reflejando que los capitales frescos mantienen cautela ante la volatilidad del entorno global.
Reservas internacionales al alza y balances finales
Por otro lado, la cuenta de capital mostró un superávit marginal de 4 mdd. Pese al incremento del déficit corriente, el Banco de México fortaleció su posición financiera interna mediante un incremento en los activos de reserva internacionales, los cuales registraron un aumento de 11,358 mdd durante los primeros tres meses del año. Finalmente, el renglón de errores y omisiones —el ajuste estadístico del reporte— exhibió un flujo positivo de 2,728 mdd.
El balance de Banxico deja claro que la economía mexicana se mantiene integrada y resiliente a nivel global, pero expuesta a la desaceleración de los mercados emergentes y a los conflictos internacionales. Para los tomadores de decisiones en México, vigilar la evolución de este déficit será crucial de cara a las políticas de atracción de capital y el comportamiento del tipo de cambio en los próximos meses.





























