La percepción de inseguridad en las áreas urbanas de México registró un descenso al ubicarse en 58.1 % durante septiembre de 2026, según los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Esta cifra representa una reducción con respecto al 59.8 % reportado en junio de este mismo año y al 63.0 % observado en septiembre de 2025. La medición trimestral, efectuada en 91 ciudades del país, reveló que el sentimiento de desconfianza continúa siendo significativamente mayor entre la población femenina, donde el 64.2 % manifestó sentirse insegura, frente al 50.6 % registrado en los hombres.
Entre las demarcaciones que mostraron los incrementos más marcados en la percepción de riesgo entre junio y septiembre destacan Hermosillo, que pasó de 43.2 a 53.2 %; Lázaro Cárdenas, que subió de 33.0 a 42.3 %; y Ciudad Victoria, que se elevó de 47.5 a 56.5 %. Por el contrario, las mayores reducciones se registraron en San Francisco de Campeche, al pasar de 65.9 a 49.6 %; Tlalnepantla de Baz, de 73.1 a 59.3 %; y Ciudad Obregón, que disminuyó de 82.4 a 69.8 %. En el análisis por espacios físicos, los cajeros automáticos en la vía pública encabezan la lista de lugares donde la ciudadanía percibe mayor peligro con 68.7 %, seguidos de las calles con 61.8 %, el transporte público con 61.1 % y las carreteras con 55.3 %.
Respecto a las problemáticas cotidianas que afectan a las ciudades, el 83.1 % de los encuestados señaló los baches en calles y avenidas como el principal inconveniente, seguido por las fallas en el suministro de agua potable con 61.2 % y las coladeras tapadas por acumulación de basura con 57.0 %. En cuanto a los conflictos o enfrentamientos directos entre ciudadanos, el 39.8 % de la población reportó haber tenido algún altercado durante el tercer trimestre. Asimismo, entre las conductas delictivas o antisociales atestiguadas en los alrededores de las viviendas, el consumo de alcohol en las calles se ubicó en primer lugar con 57.4 %, seguido por los robos o asaltos con 45.3 %, la venta o consumo de drogas con 38.4 %, el vandalismo con 36.4 % y los disparos frecuentes con armas de fuego con 32.0 %.
En el ámbito de la gestión pública, únicamente el 30.7 % de los habitantes consideró que el gobierno de su ciudad es efectivo para resolver los problemas recurrentes. No obstante, las corporaciones de seguridad mantienen niveles diferenciados de confianza y aprobación respecto a su desempeño: la Marina alcanzó un 85.0 % de percepción favorable, el Ejército un 82.3 %, la Fuerza Aérea Mexicana un 82.1 %, la Guardia Nacional un 73.5 %, la policía estatal un 55.7 % y la policía municipal preventiva un 50.9 %. El temor a la delincuencia también motivó ajustes en los hábitos de la población, ya que el 40.7 % cambió la costumbre de llevar objetos de valor, el 38.8 % modificó la rutina de permitir que menores salgan sin compañía y el 35.8 % dejó de caminar de noche cerca de su vivienda. Finalmente, en cuanto al panorama futuro, el 32.4 % prevé que la seguridad seguirá igual de mal en los próximos 12 meses y un 22.6 % considera que la situación empeorará.

















