En las redes se discute con intensidad la polémica entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Todo partió de una entrevista que Campos dio a Carlos Loret de Mola. Ahí contó que en una reunión privada del 19 de septiembre en Ciudad Juárez le dijo a Sheinbaum que Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, tenía vínculos con el crimen organizado. Lo afirmó “con todas sus letras”, según versiones que circulan. Habló de propiedades en Chihuahua capital y Guachochi, y de supuestos acuerdos en municipios de la sierra. Pero no presentó pruebas ni denuncia formal. Eso es lo que se lee una y otra vez en comentarios de usuarios.
Lo curioso, y eso es lo que más se comenta en las plataformas, es que esa acusación no era el centro de la conversación. El tema principal giraba alrededor de la detención del exfiscal César Jáuregui y la entrada de agentes estadounidenses a Chihuahua. Campos narró que ambas se alzaron la voz durante varios minutos. Sheinbaum le reclamaba la presencia de los agentes; ella respondía que no fue ella, sino el exfiscal, y que habían detectado corrupción, incluso casinos. Versiones no confirmadas hablan de gritos, de que la gobernadora pidió bajar el tono y de que la reunión terminó mal.
Hasta ahí el señalamiento contra Montiel ocupaba un lugar secundario. Luego intervino el oficialismo. Sheinbaum retomó públicamente la acusación en su conferencia matutina. Defendió la honestidad de Montiel, dijo que le pidió a Campos presentar pruebas y que hasta ahora no las ha mostrado. “Ariadna es una mujer honesta que dirige muy bien a Morena”, afirmó. En redes los comentarios se dividieron: unos aplauden la defensa, otros dicen que al dar tanto espacio al tema lo amplificó.
Después salieron los 24 gobernadores de Morena y aliados con un comunicado de respaldo total. Calificaron los señalamientos de calumnias, pidieron pruebas y hablaron de solidaridad y cobijo a Montiel. La propia dirigente respondió en redes. Actores políticos de distinto tamaño también la defendieron. En las plataformas se ve el efecto: una acusación que iba de paso terminó generando movilización nacional y ocupando más espacio que el asunto del exfiscal y los agentes extranjeros.
Usuarios de distintos signos opinan. Algunos sostienen que Campos solo desvía la atención del tema de soberanía. Otros dicen que Sheinbaum y el oficialismo convirtieron un comentario secundario en el centro del debate. Hay quienes piden pruebas de inmediato y quienes aseguran que se trata de una campaña de desprestigio. Versiones no confirmadas y trascendidos siguen circulando: que Campos negó después haber acusado a Jáuregui de la forma que relató Sheinbaum, que hay contradicciones, que el caso de los agentes sigue sin aclararse del todo.
Lo cierto es que en las redes la conversación se movió. De la detención del exfiscal y la presencia de agentes extranjeros se pasó a defender o cuestionar a Montiel. Una acusación secundaria terminó provocando un cierre de filas nacional. Y eso, dicen varios usuarios, dice más del momento político que de las pruebas que todavía no aparecen.


















