En redes sociales no se habla de otra cosa este miércoles: el Tribunal Electoral de Michoacán ratificó la sanción contra el senador Gerardo Fernández Noroña por violencia política de género contra la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz. Según versiones que circulan y que se confirman en varios medios, el pleno determinó que varias de las expresiones del legislador en sus videocharlas de YouTube y redes personales no están protegidas por la inmunidad parlamentaria, porque las soltó fuera del ejercicio de sus funciones. Y ahora Noroña deberá ofrecer una disculpa pública (previa autorización de la afectada), tomar un curso sobre el tema y quedar inscrito seis meses en el registro de personas sancionadas.
Usuarios de distintas plataformas ya están compartiendo capturas y comentarios. Unos celebran el fallo y escriben cosas como “por fin le ponen un alto al agresivo”, mientras otros, más cercanos a las bases morenistas, aseguran que se trata de una persecución política y que “todo es un invento de la oposición”. Hay quienes señalan que Noroña ya había rechazado la primera sentencia en julio, la llamó “arbitraria” y hasta volvió a tachar de “fascista” a Quiroz. Ahora, según trascendidos no confirmados, el senador anunció que impugnará de nuevo. Todo eso se mueve a toda velocidad en las redes.
Mientras tanto, el mismo Noroña no se queda quieto. En los últimos días se le ha visto azuzando a las bases de Morena con mensajes fuertes en defensa de Andrés Manuel López Obrador. Circulan videos y fragmentos de un evento en Oaxaca donde, según versiones que se repiten, el senador lanzó un reto directo: “Atrévanse a tocar al compañero presidente”. Lo dijo a raíz del retiro de la visa al hijo del expresidente y lo enmarcó como un ataque más. En redes hay quien lo aplaude y dice que “así se defiende al movimiento”, y hay quien comenta que esa misma agresividad es la que le ha metido en problemas una y otra vez.
Lo que se percibe en los comentarios es que para muchos la personalidad de Noroña no cambia. Unos lo describen como el típico “peleón de siempre”, otros aseguran que usa el tono fuerte para mantenerse vigente entre las bases. Hay sospechas de que el senador aprovecha cualquier escándalo para polarizar y que la disculpa, si llega a ofrecerla, será a regañadientes. También circulan rumores de que en el Senado ya se habla del tema y de que la Mesa Directiva tendrá que enterarse formalmente de la resolución.
Como siempre en estos casos, hay versiones confirmadas (la sanción del tribunal está documentada) y otras que se quedan en el terreno de los comentarios de usuarios y trascendidos. Lo que sí queda claro en el ambiente digital de hoy es que Noroña vuelve a estar en el centro de la conversación: por un lado obligado a disculparse, por el otro gritando en defensa de López Obrador. Y en las redes, como es costumbre, cada quien toma partido y comparte lo que le conviene.



















