El delito de homicidio doloso en México registra una transformación significativa en su tendencia histórica. De acuerdo con el último balance estadístico de la consultora TResearch con corte a julio de 2026, la administración actual acumula un total de 43,539 homicidios durante los primeros 662 días de gestión. Esta cifra representa un promedio de 66 asesinatos diarios a nivel nacional, lo que posiciona el indicador en un nivel intermedio en comparación con los arranques de gobiernos anteriores y marca un drástico viraje en la evolución reciente de la violencia mortal en el país.
El dato más relevante para el análisis político y de seguridad es el comportamiento registrado en los primeros siete meses de 2026. Entre enero y julio de este año se contabilizan 9,791 homicidios, lo que arroja una media de 52 casos al día. Este número refleja una reducción del 41 por ciento en comparación con las 16,488 víctimas registradas en el mismo periodo de 2025. Al realizar el comparativo histórico entre administraciones federales para el mismo lapso de los primeros 22 meses de mandato, la cifra actual (43,539) se ubica sustancialmente por debajo de los 66,928 homicidios documentados en el arranque del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, aunque se mantiene por encima de los 40,073 acumulados en el inicio de la gestión de Enrique Peña Nieto y de los 19,325 del periodo inicial de Felipe Calderón.
El panorama geográfico del país revela que la violencia letal sigue concentrada en puntos críticos muy específicos. El estado de Guanajuato se consolida como el foco rojo principal del territorio nacional, liderando la lista histórica del periodo con 4,690 homicidios dolosos. La segunda posición la ocupa Chihuahua con 3,224 casos, seguida muy de cerca por el Estado de México con 3,168 víctimas registradas. En contraste con este corredor de alta incidencia, entidades como Yucatán con apenas 69 casos, Durango con 115 y Coahuila con 160 asesinatos se mantienen como las regiones con los índices de letalidad más bajos del país.
La evolución histórica del promedio diario de homicidios por sexenio completo evidencia las dimensiones estructurales del problema. Mientras que el gobierno de Vicente Fox cerró con una media de 28 homicidios diarios, la cifra se elevó a 55 por día con Felipe Calderón y escaló a 71 durante el mandato de Enrique Peña Nieto. El pico histórico más alto se documentó formalmente en el sexenio de López Obrador, periodo que concluyó con un promedio de 95 homicidios diarios y un acumulado total de 202,336 víctimas.
A un año, nueve meses y 24 días del inicio de la actual administración, el debate sobre la efectividad de la estrategia de seguridad pública se intensifica en los círculos políticos. Aunque las cifras globales reflejan una contención notable respecto al pico del periodo previo y una tendencia a la baja en lo que va del año, el promedio de 66 muertes violentas por jornada mantiene la presión sobre las instituciones federales y estatales encargadas de pacificar el país.



















