sábado, marzo 7, 2026
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Alta percepción de inseguridad: INEGI

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Radiografía de la Inseguridad Urbana en México

Los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) correspondientes al cuarto trimestre de 2025, publicados por el INEGI el 23 de enero de 2026, revelan un panorama complejo en la percepción de riesgo de la ciudadanía mexicana. En diciembre de 2025, el 63.8% de la población de 18 años y más consideró que vivir en su ciudad es inseguro, lo que representa un incremento anual frente al 61.7% registrado en diciembre de 2024. Este dato no solo es una cifra estadística; es un indicador del clima social que condiciona la vida cotidiana, la economía local y la confianza en las instituciones.

Brechas de Género y Espacios de Vulnerabilidad

El análisis detallado muestra una marcada disparidad de género en la percepción de inseguridad. Mientras que el 57.1% de los hombres manifestó sentirse inseguro, esta cifra se eleva al 69.4% en el caso de las mujeres. Esta diferencia de más de 12 puntos porcentuales subraya la persistencia de riesgos específicos para las mujeres en el espacio público.

En cuanto a los lugares donde la población se siente más vulnerable, los cajeros automáticos localizados en la vía pública encabezan la lista con un 72.3% de menciones. Le siguen las calles que habitualmente usa la población (64.9%), el transporte público (64.9%) y las carreteras (58.9%). Estos datos sugieren que el temor se concentra en puntos de movilidad y transacciones financieras, afectando directamente la dinámica económica urbana.

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Contrastes Geográficos: El Mapa del Temor

La ENSU identifica variaciones extremas entre las ciudades del país. Las urbes con los mayores porcentajes de percepción de inseguridad fueron:

  • Uruapan: 88.7%

  • Culiacán Rosales: 88.1%

  • Ciudad Obregón: 88.0%

  • Ecatepec de Morelos: 88.0%

  • Irapuato: 87.3%

En el extremo opuesto, las ciudades donde la población se siente más segura son Cuautitlán Izcalli (8.3%), Acapulco de Juárez (10.8%), Coatzacoalcos (11.4%) y San Pedro Garza García (63.0% de percepción de seguridad, frente al 8.7% de inseguridad reportado en otras fuentes).

Victimización y Corrupción: El Impacto Directo

Más allá de la percepción, la encuesta ofrece datos alarmantes sobre la incidencia delictiva. Durante el segundo semestre de 2025, el 32.3% de los hogares en áreas urbanas tuvo, al menos, una o un integrante víctima de robo (total o parcial de vehículo, en casa habitación, asalto en calle o transporte), extorsión o fraude.

Un aspecto crítico es la relación con las autoridades. El 14.1% de la población adulta tuvo contacto con autoridades de seguridad pública durante el último semestre de 2025; de ellos, el 45.4% declaró haber sufrido al menos un acto de corrupción por parte de dichas autoridades. Este fenómeno erosiona la legitimidad institucional y complica la implementación de estrategias de seguridad basadas en la proximidad ciudadana.

Confianza Institucional y Desempeño

A pesar de la alta percepción de inseguridad, existe una valoración diferenciada de las fuerzas de seguridad. Las instituciones militares mantienen los niveles más altos de confianza y percepción de efectividad:

  • Marina: 83.0%

  • Fuerza Aérea Mexicana: 81.4%

  • Ejército: 79.7%

  • Guardia Nacional: 70.0%

En contraste, las policías locales enfrentan una crisis de confianza, con una percepción de efectividad de apenas el 51.8% para las policías estatales y el 46.0% para las municipales.

Perspectivas y Conclusiones

El sentimiento de pesimismo hacia el futuro es prevalente: el 33.7% de los ciudadanos considera que la situación de delincuencia en su ciudad seguirá «igual de mal» en los próximos 12 meses, mientras que el 25.6% estima que la situación empeorará.

Este informe de la ENSU subraya que la seguridad pública sigue siendo el desafío principal del Estado mexicano. La combinación de una alta percepción de riesgo, niveles significativos de corrupción policial y una victimización que alcanza a uno de cada tres hogares, demanda no solo el fortalecimiento de la inteligencia y el despliegue operativo, sino una reforma profunda en los mecanismos de control y confianza de las policías locales para recuperar el espacio público y la tranquilidad ciudadana.