¿Se frena el bolsillo de los mexicanos?

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El consumo privado en México registró un tímido crecimiento de apenas 0.1 % durante mayo de 2026 en comparación con el mes previo, de acuerdo con el más reciente informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aunque la cifra mantiene en terreno positivo el indicador que mide el gasto de los hogares en bienes y servicios, el resultado refleja una clara desaceleración de la demanda interna en un contexto de incertidumbre y presiones sobre el rumbo de la política económica del país.

A tasa anual, el Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) mostró un avance de 2.6 % con cifras desestacionalizadas respecto a mayo de 2025. No obstante, al analizar las entrañas del reporte oficial, queda al descubierto una profunda distorsión entre la adquisición de productos hechos en territorio nacional y aquellos que provienen del extranjero, un fenómeno que genera preocupación en los círculos políticos por sus implicaciones sobre el aparato productivo y el empleo local.

En el desglose mensual por componentes, los bienes y servicios de origen nacional registraron un leve repunte de 0.3 %. Al interior de este rubro, la compra de bienes nacionales subió 0.5 %, mientras que los servicios apenas avanzaron 0.2 %. Por el contrario, el consumo de mercancías importadas sufrió un freno en el mes al caer 1.2 % en relación con abril, interrumpiendo temporalmente el fuerte ritmo de compras externas que venía registrando el mercado.

Sin embargo, en la comparación anual a doce meses, los bienes importados continúan siendo los grandes ganadores en las preferencias de las familias. El gasto en productos traídos del exterior se disparó un 8.5 % anual en mayo, contrastando fuertemente con el modesto incremento de 1.2 % registrado en los bienes y servicios nacionales. Más preocupante aún resulta el comportamiento de los servicios producidos en México, los cuales sufrieron una contracción anual de 0.1 %, señal de un enfriamiento en la actividad económica interna.

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El reporte en sus cifras originales exhibe un contraste todavía más severo en el comportamiento del consumidor mexicano. Durante mayo, la adquisición de bienes duraderos nacionales —tales como automóviles, electrodomésticos y muebles— se desplomó un 7.2 % anual, acumulando un descenso de 5.9 % entre enero y mayo de 2026. En un comportamiento opuesto, los bienes duraderos de origen importado tuvieron un repunte del 15.6 % en el mes y del 10.8 % en los primeros cinco meses del año.

Estos datos colocan bajo la lupa la efectividad de la política económica actual y abren el debate en el Congreso y el gabinete del Ejecutivo sobre la pérdida de competitividad de la industria nacional frente al exterior. El escaso avance mensual de 0.1 % advierte que los hogares mexicanos enfrentan mayor cautela, lo que obliga a reevaluar las medidas de incentivo al mercado interno para evitar un estancamiento en la segunda mitad del año.

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