En redes sociales no se habla de otra cosa. Desde que Mario Delgado, el secretario de Educación, se reunió con el ministro de Educación Superior de Cuba y publicó que buscan fortalecer el intercambio de docentes, investigadores y estudiantes, la bola de nieve creció. Versiones que circulan por todas partes aseguran que la Secretaría de Educación Pública prepara la llegada de maestros cubanos a las aulas mexicanas. Algunas de esas versiones no están confirmadas y se quedan en el terreno del rumor, pero los comentarios de los usuarios no perdonan.
“En México repudiamos a doctores y maestros cubanos”, escribe uno. Otro asegura que se trata de una forma de adoctrinar a los niños y que eso viola el artículo 33 porque los extranjeros no pueden meterse en asuntos políticos. Hay quien dice que mejor manden a los hijos de los funcionarios a estudiar a la isla en lugar de traer profesores de allá. Y no faltan los que recuerdan las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación: mientras los maestros mexicanos siguen exigiendo más plazas y mejores condiciones, de repente aparece la posibilidad de traer gente de afuera.
El paralelismo con los médicos cubanos es inmediato. En las redes se repite que el gobierno de la isla ha sido acusado de explotar a sus profesionistas, de quedarse con buena parte de lo que ganan en el extranjero y de usarlos como fuente de divisas para sostener su economía. Versiones no confirmadas hablan de que lo mismo podría pasar con los docentes. Nadie ha visto todavía un contrato firmado ni una lista de nombres, pero el solo anuncio de la alianza educativa bastó para encender el debate.
Algunos usuarios se preguntan qué pensarán el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y la propia Coordinadora. Hasta ahora no hay pronunciamientos oficiales contundentes, o al menos no han circulado con fuerza. Lo que sí hay son comentarios que vinculan el tema con las movilizaciones recientes: “Primero los protegieron y ahora los quieren cambiar por cubanos”, dice uno. “Esto es para mandar al chorizo a los que protestan”, afirma otro con tono sarcástico. Hay quienes exigen que tanto el sindicato como la Coordinadora se opongan de frente a cualquier contratación masiva de personal extranjero mientras haya maestros mexicanos sin plaza o con sueldos que no alcanzan.
Delgado no habló de contratar a nadie para dar clases de manera permanente. Habló de intercambio y de compartir buenas prácticas. Pero en el espacio digital eso se tradujo en “vienen los maestros cubanos”. Y como suele pasar, las versiones no confirmadas corren más rápido que las aclaraciones. Mientras tanto, los usuarios siguen comentando, sospechando y repitiendo que primero hay que atender a los docentes de aquí, mejorar sus condiciones y abrir las plazas que faltan. El resto, por ahora, se queda en el terreno de lo que se dice en las redes.


















